El imperio inka
descubiertas en la laguna de los Cóndores (en exhibición en el Centro Mallqui, Museo de Leimebamba) también sugieren la existencia de dicha práctica. Aves con plumas coloridas como los guacamayos y otros loros, así como el gallito de las rocas, también abundaban en la zona. De bosques densos y extensos, la región también suministró enormes cantidades de madera y leña. Consideremos la enorme cantidad de leña que se necesita solo para preparar chicha (cerveza de maíz), consumida en inmensas cantidades durante las ceremonias mensuales y en los fuegos eternos en los principales asentamientos incaicos para cumplir con las obligaciones hacia sus deidades (Murúa, 1946, libro IV, cap. II).
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