El imperio inka

sistematizaron registros demográficos y económicos, pero se decía que también codificaban genealogías, leyes, mitos y canciones. Los españoles nunca llegaron a aprender el sistema para codificar información verbal en cuerdas, por lo que su reconstrucción continúa siendo un problema muy debatido en la antropología (ver capítulo 9 por G. Urton). Lo que sí aprendieron rápidamente, fue que los herederos de los incas podían manejar información cuantitativa con tanta exactitud como los contadores españoles. Las cortes de justicia usualmente admitían y transcribieron testimonios basados en quipus (Brokaw, 2010, pp. 164-257; Salomon, 2004, pp. 109-136; Sempat, 2002). Algunos de estos «quipus de papel» constituyen fuentes sobre la

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