El imperio inka

Cápac ordenó al capitán Yasca que contraatacase a los guaraní y reconstruya las fortalezas destruidas de la zona, lo cual hizo. Desde un punto de vista arqueológico, resulta interesante que tanto la historia local derivada de Samaipata como la tradición histórica recogida en Cuzco (referente a Cuzcotoro) puedan esencialmente ser confiadas. Las excavaciones arqueológicas en Samaipata y Cuzcotoro (figura 17.3) demuestran que ambas ubicaciones han atravesado por dos periodos de ocupación inca, acompañados por dos periodos de construcción distintos y por la aparición de cerámicas de estilo guaraní (Alconini, 2002, 2004; Meyers, 1998; Pärssinen & Siiriäinen, 1998). Estos hechos se corresponden casi exactamente con la

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