El imperio inka
ley, el sacerdocio y algunas otras instancias de poder. En cambio, los administradores (p.e. virreyes, jueces, abogados, contadores y notarios), por otra parte, descubrieron que el construir un Estado importado capaz de dominar a los pueblos americanos involucraba mucho aprendizaje sobre las prácticas rutinarias subyacentes a la gloria incaica. Sus escritos abordan lo que los cronistas ignoraron. Encuestan de casa en casa, describen las leyes consuetudinarias, recogen los testimonios de miles de personas demasiado humildes para interesar a los conquistadores y toman en cuenta la conducta del hogar familiar. En los mejores casos, las fuentes administrativas surten notas de campo etnográficas que llegan desde el pasado —y no desde cualquier pasado—, sino
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