El imperio inka
Pocas semanas después, la momia fue puesta a resguardo en el marco de una expedición de rescate dirigida por Juan Schobinger, quien también lideró al equipo de investigadores que estudiaron el cuerpo. La momia del cerro El Toro, albergada en el Museo Arqueológico de San Juan, pertenece a un hombre de unos veinte años de edad, con el cuerpo en posición replegada, las manos delante del pecho y la cabeza levemente inclinada hacia la derecha. El cráneo está a la vista por haber quedado a la intemperie. Como única vestimenta tenía colocado un taparrabos, o huara , de lana de alpaca. Aparentemente, su muerte habría sido inducida por estrangulamiento, pues existen evidencias de una soga aplicada alrededor del cuello (Schobinger, 1966).
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