El imperio inka
tormenta contribuyen a sustentar creencias basadas en la relación de los montes nevados con las lluvias, los deshielos y los campos. Al mismo tiempo, la montaña entraña peligros y esconde fuerzas que pueden desatarse y causar desgracias y calamidades. En las erupciones volcánicas y demás catástrofes naturales se pone de manifiesto la contracara del rol sustentador y fertilizador característico de los Andes. Para los pobladores que viven a los pies de estas montañas, son los espíritus de los ancestros que moran en las montañas quienes envían la lluvia o la sequía, como premio o castigo al comportamiento ritual de los mortales (véase Reinhard & Ceruti, 2005). Hace cinco siglos, los incas fueron los primeros en atreverse a escalar las
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