El imparcial

ner on posecion para que pueda percibir los reditos voac:i<los y los que en adelan– te se vencieren-Por tanto- A US. suplico que habiendo por presentado los documen– tos que dejo relacionados, se digne proveer y mandar como solicito por ser de j usti- 1.;ia &. P itJra, G cl0 Julio de 1S55 - Car– los Antonio del Valle-Piura, Julio 6 de 1855-Por presentado con el poder, testi– monio de la fundacion y partida de bautis– mo que se acompaña, devuelvase el poder dejandose razon, fijense edictos por el ter– mino de 30 dias y por periódic.)s, pn.ra que comparezcan ante este juzg~do las perso– nas que se crean con derech•l a la cape– llanía que se esprese a <leci~lirlo dentro de dicho termino-Sauz-Santiago Maticore– na-En cuya virtud compareccran ante es– t e jusgado los que se crean con derecho á la capellania que se menciona, á dedu– cirlo dentro del termino de 30 días con– tados desde esta fecha bajo apercibimien– to que de nó verificarlo se seguira la cau– sa en rebeldía hasta prenunciar sentencia. Piura, Julio 9 de 1855-Joaqnin Sanz– Por su mandato - Santiago Maticorena . ~¡fil~ DEFUNC:tOM" EL brazo atrevido de la inexorable parca, a cuya sacrílega y aleYosa guadafía no hay existencia alguna que se resista, acaba de ex– t erminar la interesante vida del S. O. JO SE ARBAIZA (Q de D. G.) Pr~fesor de Nla– temdticas del Colegio nacional ele esta cfodad. Este recomendable Seiíor en cuyo sem - blante vagaba siempre un aire de modes– tia y amabilidad, como manifestando la pu– reza e inocencia de su alma; parecía es– tar excepcionado de esa iuflexible ley que espontaneamente nos arrebata al padre, á la madre, al hermano y al amigo, deján – donos con la no existencia de estos pri– vilejiados seres, hundidos, en ht mas pro- ~ funda sima de amargura y desconsuelo ¡ley infalible! que como impuesta por el Ser Eterno e incomprensible, no puede el hom– bre lanzarse contra tí. ¡ ú Dios exelso !...... ¡Supremo hacedor de cuanto existe! .... ., iPorqué nos habeis qui– tado el luminoso fanal que nos guiaba por el sendero de la verdad? .... .. iEs este por ventura el galardon que a la virtud reser– vas en el mundoL .. .. ,iÜ es tu gloria des– truir aquello mismo que con tu ilimitado poder habeis creado? ¡Ah! no toquemos aquí que es un arcano inescrutable, y es imposible que la_humana inteligencia al - cance á interpretarlo ........ ........... ....... . El Sr. Arbaiza fue un j oven ejemplar de paciencia, de bondad y en una pala br a poseia todas las virtudes morales: sobre llevo' con una admirable resignacion los mas agu– dos dolores ocasionados en su cuerpo por ll'l, penosa enferm.edad de que ha sido vic– tima: como jóven fué el estimulo ele sus contemporaneos: como hijo el simbolo de amor y respeto para con los autores de sus dias: como amigo contemplativo, fiel y con– secuente: como estudiante el émulo de sus colegas; y como maestro fué afab~e y sagaz con sus discípulos á quienes hoy con su muerte deja envueltos en llanto y l uto. Trn jillo fué la ciudad donde vió la primera luz, allí recibió de sus amables padres una educacion cristiana, y en el Colegio Semi – nario de dicha ciudad, dio las mas inequi - vocas pruebas de su rara capacidad en el estudio de Gramática Latina, Matemdticas puras y mistas y Filosofia en todos sus ra• mos, hasta la edad de 18 años en que se conduj o a esta ciudad a terminar sus estu– dios: le vimos arribar á nuestras playas el 28 de Mayo del año 53 i y hoy como le vemos? lacio, tendido en un enlutado ata– hud. ;A.y! ya no existe: ya descansa en la oscura tumba el apreciable Sr. Arbaiza. \lientras tanto: colegas, amigos, juventud piurana acompañadnos en nuestro llanto, venid con nosotros, y en torno de su tum - elevemo:i nuestras preces por el descanso de su alma. Y tú Juez de vivos y muertos, remu– nerador de buenos y castigador de malos, cól nrn le de celestiales beneficios y no os en - faJeis ¡>tJr nuestras lagrimas: ¡nó Señor! que ellas son la manifostacion del desconsuelo en que se hallan envueltos Todos sus cliscipulos Piura, 17 ele Julio de 1855 . INVrr. \C[ON. Todos piensan: tolos hablan; y tocios tienen derecho de ocupar la letra de molde, sin otra restriccion que la de no tratar mal de mi Dios, de las autoridades, ni del pro– gimo. iPorque no he de hablar lo que me parese guardando el precepto1 Unos para quejarse libramente con toda la expresion de sus sentimientos, y otros para mani– festar sus talentos s1 los tienen. Yo que carezco de lo segundo, trataré de lo pr i- · mero . Pero antes de contraerme a los enor– mes daños que me ha causado el Ex-J ucis de aguas S. D. Santiago Remandes Diegues, con sus exesos de autoridad, con sus erra– dos conceptos, y con sus exajeraciones sin

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