El Huallaga : semanario político, literario y religioso.

pee.o an? vivimos! ·abüd 6nde están las naves .v ,n á sus playas? . ·erú ~ no tienes lindado yi~ en tus aguas! qué ¿hahrémos d quedarnos · a mejilla encarnada, u ilustre asesinado a.utivo nuestro "Huáscar"? /¿Y algun dia lo veremos Con la bandera pirata, Ven.ir á nueatr riberas Desafiando n ue tra saña? Nunca, nunca tal afrenta Consentirán nuestras almas, Del pundo~or he~·ederas . De los que nos dieron patria. ¡No! d todo lo precioso Despojemos nuestras casas, Pura adquirir no ya un barco; Sino des, tres, una escuadra; Y volemos á la cueva De la bandida canalla, A arrebatar el cautivo DP- s.u.q n.1.Av ~ gar.cm ~ Convirtamos en cenizas, Sin piedad, todas sus plazas, Y lo que perdone el fuego, Q 10 nuestras manos deshagan, P ra que no quede rastro De la nacion tan nefanda, De la Pentápolis nueva, De la afrenta ame1·icana. Octubre 18 de 1879. J. G. R. INSERCIONES. El llb o del pueblo. ( Continuacion.} IX. én podi·ía prescindir enteramente de la. ayüda y soccorro de otro? Tenemos necesidad de esto en la infancia, tenemos necesidad de esto en la enfermedad, -tenemos necesidad dE, esto en todo y siempre. Figuraos un 11embre solo, sin relaciones con sus semejantes, no recibiendo nada de ellos, no devolviéndoles nada: ese tal sería el salvaje en medio de los bosques; ese tal seria mucho menos que , ol salvaje, porque el salvaje vive en familia, en sociedad; ese tal sería mucho menos que el animal que tiene su hembra y sus hijuelos de que cuida, y aun á menudo se asocia, ya para la reciproca defensa ya para un trabajo comun, con índividuos de la miema especie. El hombre aislado de los demas hombres, falto por consiguiente de lenguaje, inteligencia y amor, sería en el sen{) de la creacion una especie de._monstruo sin origen, sin vínculo, sin nombre, un no sé qué indefinible á quien se le miraría con espanto. Luego si la simpatía y el instinto unen á los animales segun sus leyes propüts, la obligacion coordina y une á las criaturas libres; siendo ella la base de la sociedad y la indispensable condicion de la existencia comun. El derecho reconcentra á cada uno en si, porque teniendo por fin inmediato la conservacion del individuo, todo derecho por su esencia es individual; y bajo de este respecto el pueblo no es mas que un individuo colectivo. R.eclam~ un derecho, ea pedir _alguna cosa para sí. El puro derecho separado de la obligacion, seria el egoism~ puro, y por consecuencia, segun el antiguo axioma, la suprema injusticia. Con efecto, ¿qué es la injusticia, sino la preferencia absoluta de uno 1nismo á los demas ó el sacrificio de los demas á uno mismo? Cometer un homicidio, un robo, cualquier dd1to, no es mas que eso: sacrificar otro á la pasion de uno, á su codicia, á su interes exclusivamente individual. La obligacion, al contrario, lleva á ca.da cual fuera ele sí, porque tiene por objeto la conservacion, el bien de todos. Cumplir una obligacion, es hacer alguna cosa que sea útíl á otro. La obligacion pura es el puro saicrificio. ó No basta conocer vuestros derechos, sino ademas es preciso conocer vuestras obligaciones; por cuanto la prá?- -tica del deber n es menos necesaria. que el goc·e del derecho l?ºr la con~e;rvaci n del orden establecido de Dios, y fuera d 1 cual nada teneis que esperar en la tierra. la justicia y el amor supremos. ¿ Qué es en efecto la justicia y qué es el amor, sino la preferencia de los demas á uno mismo, ó el sacrificio de uno mismo á los demas? (Continuará) REMITIDOS. OERRO DE PASCO. El- derecho es la garantía de vuestra libertad_; é' es vuestra liberta:d misma; él es causa de que vos s~1s una Para _contestar al ~ut?r ,del comu~i,: persona, y no una mera ... cosa de que do publicado en fl~ ~~ano :La Patna el primer ven·do es dueno de usar á del 22 de Agosto ulll1mo, a1 espulsado su fantasía. 1 de _la ciudad ~e Ay~cucho, _al desnatu- ¿Mas el existir es esto? ¿es todo e~ rahz0.,_do qa , u:vadió su pa1s~ ()U la reser lib:re? 'Nnda subsiste aisladamente· voluc10n del ano de_ 1867,_ al salte~dor en el universo, ni se apo:ya sobre. ~í, d~ las arcas de la d!put~cion de Mi1;1eni 60 n ... tre de sí. Dáse- para rec1b1r, ria de Paseo, y en fin, a la person~firecíbese para dar, y por do quiera se cacion de la_ maldad? qu~ se ha vahdo ....._.,..::i"'tari . la vida sin este don mutuo é de desconocidos, enJu1e1a.dos~ presos y ICl ¡ij.~"'1:fl'll:!...._ robo, para aJ ar s ta á e · acion po R l!,e.r:s caracteriza ta capita , é, fin de que el público y Superior Tribunal de Justicia del Dis.. trito, se penetren de la atróz calumnia de que he sido víctima, y de la infa.. mia dd enemigo cobarde que trata de herirme, de tras de los ·criminales, sin tenei· la franqueza é hidalguía del hombre honrado, para hacerlo directamon.. te por sí. Sepa, pues, el jefe de las picardías'.! intrigas y deslealtades, qu.e las palabr'!ts desautorizadas de los delincuen... tes están muy distantes para poder empañar la honradez de Manuel R. lriira·val. En la ciudad del Cerro de Paseo á los veintiocho días del mes de Setiem.. bre de mil ochocientos setenta y nueve, los ciudadanos que suscriben, en vista de que algunos bagos ó desocupados del lugtt-· y otros comph)tamente desconocidos, se han entregado á la culnable ocupacion de difamar por medio.1: de la prensa la honorabilidad y reputacion de las autoridades y magistrados de la provincia obedeciendo á dañados propósitos de ciertas personas que se valen e.le ellos como ciegos instrumentos; y considerando: 1. º Que en toda sociedad culta, los ciudadanos honrados no deben permitir que con su tolerancia ae sebe la mct,ledicencia y calumnia contra ma.. gistrados que gozan de la estimacion general -por su oonduota intachable: . 2. º Que á las recriminaciones del vulgo, dabe oponerse la opinion autorizada de la.; personas honorables y sensatas) en guarda de la dignidad social; y finalmente 3. º Que el juez de primera Instancia Dr. D. Manuel Rupexto Miraval, ha revelado en todo el tiempo que desempeña la judicatura, no solo probidad y rectitud como magistrado, sino tambien honradez y circunspeccion como hombre privado: RESOLVIERON. 1.º Protestar, como en efecto protestamos, d¿ los conceptos calumniosos lanza.dos contra él por la prensa, por personas vagas y desconocidas: 2. º Poner en sus manos la presente acta como muestra inequívoca de nues-- tra estimacion y respeto, por su buen comportamiento; y á fin de que haga de elia el uso que le convong3, > en guarda de su reputacion vilmente ofondida; y 3. º Elevar la misma acta ¡.;or el órgano regular al Supremo Gobierno y al Presidente de la Ilustrísima Corte Superio. En f é de lo cual la firmamos. José Maria Maurtua, Presidente del Concej~) Departamental -- Gregor~o Garrido, Sub-prefecto de la provmma -Manuel Dámaso Tel10, 1J1putado á Congreso por la provincia-Jacinto Corta.zar, P1·esidente del Concejo Provincial-Pedro V. Cozi Conjuez de l.ª Instaucia-Pablo Arias, Adjun~o al ajente fiscal-Gerardo Negrete, Oontrnlor de Renhi~ del Conce;jo Departa..

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