El Estado en la sombra

Chile fue ministro del Perú en Italia hasta mayo de 1882, y posteriormente desempeñó las mismas funciones en Berlín. Su misión era lograr el reconocimiento del gobierno provisorio por parte de Alemania (ACMRE, CC149, 1881-1882, 1.5.1882, f. 161). En cuanto a su trabajo como hombre de leyes, Ramos Núñez lo califica como «el abogado más exitoso de su época» (2003, pp. 495-572). 323 Felipe Pardo y Barreda (Lima, 1860-Biarritz, 1939). Hijo de Manuel Pardo y Lavalle y de Mariana Barreda y Osma. Diplomático. Luego del asesinato de su padre, dejó los estudios universitarios en San Marcos y se encargó de la explotación agrícola de la hacienda Tumán. Participó en la batalla de Miraflores. En 1882 fue nombrado adjunto a la legación del Perú en Italia, ad honorem (ACMRE, CC149, 1881-1882, 12.5.1882, f. 131). Fue ministro plenipotenciario en los Estados Unidos. Luego de la llegada al poder de Leguía en 1919, se trasladó a Europa (Tauro, 2001, 12, p. 1951). Revalidó el título nobiliario de marqués de Fuente Hermosa de Miranda; casó con su prima hermana, Teresa Barreda y Laos (Barreda, 1954, p. 78). 324 Francisco S. García fue nombrado adjunto a la legación en Alemania para desempeñarse como intérprete (ACMRE, CC149, 1881-1882, 12.5.1882, f. 131). 325 En el mencionado oficio del 1 de abril de 1882, Rosas reitera el pedido al gobierno provisorio en el sentido de que se le envíen a Toribio Sanz nuevas cartas de retiro, con el fin de que este no tenga argumentos para no comunicar formalmente al gobierno francés su cese como ministro del Perú. Rosas añade: «En caso de que el señor Sanz se resista a presentar las nuevas cartas de retiro que remita V. S., lo que habrá que hacer es dirigirse a los ministros de Relaciones Exteriores de Francia e Inglaterra, indicándoles que el gobierno ha retirado sus poderes al señor Sanz, que no lo considera como su representante y, por consiguiente, que no deben entenderse con él» (ACMRE, 5-14, caja 282, carpeta 3, 1.4.1882, ff. 1-1v). 326 El 16 de mayo de 1882, Mariano Álvarez dirigió una carta al ministro boliviano Juan Crisóstomo Carrillo, en respuesta a los documentos remitidos por este a través de la Agencia Confidencial. Le comunicaba que Montero había tomado conocimiento de su llegada y que lo recibiría «con sumo agrado» (ACMRE, CC149, 1881-1882, 16.5.1882, ff. 44-48v). 327 Sin embargo, el panorama cambió en pocos meses. En agosto de ese mismo año, Francisco Rosas, representante del gobierno provisorio en Francia e Inglaterra, se encontraba en Londres «para tratar de obtener el reconocimiento del gobierno provisorio, antes de que se clausure el Parlamento». Rosas manifestó su preocupación puesto que las noticias que llegaban sobre el Perú no eran nada favorables. No obstante, tenía la esperanza de convencer a los funcionarios británicos para que se lograra el mencionado reconocimiento (APC. Carta de Francisco Rosas a Carlos Elías, 15 de agosto de 1882). Poco después, Rosas remitió una carta a los agentes confidenciales en la cual afirmaba que «los ingleses me han recibido como unas fieras. No pueden ustedes figurarse cuán mal preparados estaban; la cosa llegaba hasta el punto de no querer discutir. Decían que estaban decididos a no reconocer por ahora al gobierno del Perú, y que no había para qué hablar de ese asunto» (Puente Candamo & Puente Brunke, 2008, p. 738). 328 Tal como lo hemos señalado en el estudio preliminar, el presidente de Venezuela, Antonio Guzmán Blanco, apoyó decididamente al Perú en el contexto de la Guerra del 347

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