N° 68, 69 y 70 Señores Valle, Rosas y Elmore. El día de ayer, a las ocho y cuarto de la mañana, dejó de existir, repentinamente, en esta capital, y a consecuencia, según se asegura, de un ataque al corazón, el eminente estadista americano, General S. A. Hurlbut, Ministro de los Estados Unidos en el Perú. Tan grande como inesperada desgracia, ocurrida en los momentos más difíciles para nuestro país, y cuando aquel digno funcionario iba a prestarle muy eficaces servicios en la gran República, ha causado la más honda y dolorosa sensación en nuestra sociedad. Ante este funesto acontecimiento, cuya significación y consecuencias no se ocultarán a la penetración de V. S., hemos creído de nuestro deber apresurarnos a ponerlo en su noticia, tanto porque así lo requiere la magnitud de él cuanto porque también lo exige la grata memoria que todos debemos al ilustre diplomático que tan notorios y reiterados testimonios nos ha dado de su amor al Perú y de su viva decisión de mantener a todo trance nuestra integridad territorial. Adjuntos hallará V. S., recortes de los diarios El Comercio y La Situación, referentes al fatal suceso que lamentamos. Dios guarde a V. S. [345] 28 de marzo de 1882 [Al margen: Agencia Confidencial] N° 71 Señor Ministro de Relaciones Exteriores. (Aquí la nota anterior) Dígnese V. S. dar cuenta del contenido de este oficio a Su Excelencia el Vice-Presidente de la República, encargado del Poder Ejecutivo. Dios guarde a V. S. [346] 31 de marzo de 1882 [Al margen: Agencia Confidencial] N° 72 Al mismo. [Señor Ministro de Relaciones Exteriores] 311
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