girada por el doctor don Luis Carranza; cubrir otra por un mil doscientos cincuenta soles (S/. 1250) plata, girada por el señor Cavero258 a la orden del señor Patiño, y entregar al señor coronel don Isaac Recavarren diez y seis mil soles (S/. 16 000) billetes fiscales, para gastos de viaje de algunos jefes del Ejército que, según nos expuso, debía enviar de ese cuartel general, por especial encargo de V. S.259. Como V. S. comprenderá, las actuales circunstancias impiden, casi por completo, la adquisición de fondos. Privado el fisco de sus rentas, que se hallan en poder de los invasores, no es posible obtener ingreso alguno de las fuentes naturales del país, y cualquier arbitrio a que es preciso recurrir, tiene que escollar [sic] ante la escasez y la penuria que por todas partes se advierte. Por tan poderosas causas, no acude con suma alguna para el sostenimiento de los Ejércitos del sur y del norte, concretándose a hacer aquellos gastos de absoluta urgencia que impone la marcha de la administración pública, y en cumplimiento de órdenes supremas. No contándose, pues, con ningún recurso en el interior, esta Delegación ha cuidado, conforme a instrucciones del Gobierno, de promover algunas operaciones financieras en Europa, que espera darán un resultado satisfactorio, encargando su ejecución al doctor don Francisco Rosas, nombrado por el Gobierno Provisorio ministro plenipotenciario en Francia e Inglaterra. La extraña y sensible demora del señor don Toribio Sanz260, antecesor de aquel en dichos cargos, para presentar sus cartas de retiro, que hace tiempo le fueron remitidas, ha impedido que se lleven a cabo los arreglos a que me refiero; pero, según últimas noticias, el señor doctor Rosas debe, a la fecha, haber sido reconocido por el gobierno francés en su carácter diplomático, y se consagrará de preferencia a verificar las operaciones que le han sido encomendadas y que proporcionarán al fisco los medios necesarios para satisfacer las exigencias de la actualidad. Se espera, de un momento a otro, el aviso de haberse realizado alguna negociación, pudiendo V. S. estar seguro de que se atenderá desde luego a sus demandas. Por lo demás, debo poner en conocimiento de V. S., que esta Delegación proporcionó todos los auxilios necesarios al comisionado de esa Jefatura Superior, don Augusto Benavides, para su traslación a la ciudad de Huaraz, a fin de que pudiera informar personalmente a Su Excelencia el Vice-Presidente de la República de la situación del Ejército del centro en cuanto a la absoluta carencia de recursos, y recibir las instrucciones que correspondieran con el objeto de dar unidad de acción a las fuerzas que se 217
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