El Estado en la sombra

N° 90 Al Comisionado Especial del Supremo Gobierno en el Sur, Capitán de Navío Carrillo. El día de ayer, a las 8 y ¼ de la mañana, dejó de existir repentinamente en esta capital, y a consecuencia, según se asegura, de un ataque al corazón, el eminente estadista americano general S. A. Hurlbut, ministro de los Estados Unidos en el Perú243. Tan grande como inesperada desgracia, ocurrida en los momentos más difíciles para nuestro país, y cuando aquel digno funcionario iba a prestarle muy eficaces servicios en la gran República, ha causado la más honda y dolorosa sensación en nuestra sociedad. Ante este funesto acontecimiento, cuya significación y consecuencias no se ocultarán a la penetración de V. S., hemos creído de nuestro deber apresurarnos a ponerlo en su noticia, tanto porque así lo requiere la magnitud de él, cuanto porque también lo exige la grata memoria que todos debemos al ilustre diplomático, que tan notorios y reiterados testimonios nos ha dado de su amor al Perú y de su viva decisión de mantener a todo trance nuestra integridad territorial. Adjuntos hallará V. S. recortes del diario El Comercio, referentes al fatal suceso que lamentamos. Dios guarde a V. S. [84] 31 de marzo de 1882 N° 91 Al capitán de Navío, Don Manuel A. Villavicencio. En la fecha, hemos expedido la resolución que sigue: (Nombrándolo Prefecto del Departamento del Cuzco) Que nos es grato transcribir a V. S., esperando de su patriotismo y de su decidido interés por la causa constitucional, que aceptará el cargo que esta Delegación le confía, para que continúe prestando sus importantes servicios a la República. Dios guarde a V. S. [85] 31 de marzo de 1882 188

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