los pliegos a un comisionado especial, que prestase garantías de seguridad, pues de otra manera estarían expuestos a caer en manos extrañas. Llamamos sobre este punto la atención de V. S., persuadidos de que lo tomará en seria consideración, adoptando el medio indicado o cualquier otro que juzgue más del caso. Nos es satisfactorio comunicar a V. S., para conocimiento de Su Excelencia el Vice-Presidente, que el orden constitucional se conserva inalterable en el sur de la República. La única ocurrencia en esta capital ha sido la formación por don Nicolás de Piérola y otros ciudadanos del Comité Central Directivo, con el propósito de organizar un partido que trabaje por la reconstitución nacional; de todo lo que se habrá enterado V. S. por los recortes del diario La Situación, que a última hora incluimos en nuestra anterior correspondencia. Dios guarde a V. S. [54] 24 de febrero de 1882 N° 58 Al Comisionado Especial del Supremo Gobierno en el Sur de la República, Capitán de Navío don C. N. Carrillo. Como verá V. S. por los recortes adjuntos, del periódico La Situación, correspondientes a los días 17 y 18 del que rige, don Nicolás de Piérola y otros ciudadanos han organizado un Comité Central Directivo, con el propósito de formar un partido que trabaje por la reconstitución nacional; proyecto que ha acogido favorablemente la prensa chilena en esta ciudad. Por la última correspondencia recibida de Cajamarca, tiene conocimiento esta Delegación de que el Supremo Gobierno, haciendo justicia a los méritos contraídos por el coronel don Miguel Iglesias, ha tenido a bien ascenderlo a la alta clase de general de brigada, con cargo de dar cuenta al Congreso, y le ha confiado, además, el mando en jefe del Ejército existente en aquella plaza; medida que conceptuamos de importancia por el prestigio de que goza dicho jefe en el país, muy especialmente en el norte de la República. Dios guarde a V. S. [55] 172
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