de enero de 1879. Presentó sus credenciales al presidente Mariano Ignacio Prado el 19 de abril del mismo año (ACMRE, CC67, 1866-1895, f. 112). 155 Hurlbut, diplomático republicano, se había desempeñado como general en la guerra de secesión norteamericana (Quiroz, 2013, p. 234). 156 Así se lo dijo a Patricio Lynch por medio de un memorándum que le envió el 25 de agosto de 1881, en el que le planteaba el interés de los Estados Unidos porque la paz retornara al Pacífico sur. Afirmaba que, si finalmente Chile se apoderaba de modo definitivo de territorios peruanos, ese hecho sería entendido por las demás naciones como «la prueba evidente de que Chile se lanzó a las vías de la agresión y de la conquista con el intento de ensanchar su territorio» (Yábar, 2009, II, p. 143). 157 Así se lo manifestó Hurlbut al secretario de Estado Blaine en carta del 10 de agosto de 1881, desde Lima: «No debiera permitirse la anexión de territorio por la fuerza. Con esta acción de parte de nuestro gobierno ganaríamos la más alta influencia en América del Sur, serviríamos el propósito de una auténtica civilización, e inauguraríamos un estilo más alto de derecho nacional e internacional en este continente» (Quiroz, 2013, p. 234, n. 104). Es preciso mencionar que entre los representantes norteamericanos se barajó la posibilidad de una anexión del Perú a los Estados Unidos. En efecto, Isaac Christiancy —anterior ministro en Lima— había enviado un escrito confidencial al secretario de Estado Blaine para manifestarle su convencimiento de que la única forma de que los Estados Unidos pudieran tener una «influencia rectora» en las costas pacíficas norteamericanas era mediante la promoción de un acuerdo de paz razonable entre el Perú y Chile, o a través del control del Perú por medio de un protectorado o de la anexión (Ballón, 2003, pp. 94-95). 158 Elías Mujica Trasmonte. Natural de Paita, se dedicó a actividades comerciales. Participó en el combate del 2 de mayo de 1866. Fue miembro del Partido Civil. Durante la guerra con Chile, participó en la defensa de Lima, y posteriormente se unió a Cáceres en la campaña de la sierra. En diciembre de 1882 fue nombrado por Cáceres prefecto de Lima, con residencia en Canta (Pereyra, 2006, p. 329). Después de la guerra fue ministro de Guerra y Marina en el gabinete presidido por Aurelio Denegri en 1887. Murió en París en 1904 (Mujica & Mujica, 2000; El Perú Ilustrado, 26 de noviembre de 1887). 159 ACMRE, 1-8, 1881, caja 279, carpeta 5, ff. 26-28. 160 Quiroz precisa que el 20 de setiembre de 1881 García Calderón y Hurlbut firmaron un protocolo en virtud del cual el Perú le otorgaría a los Estados Unidos el derecho a instalar una base naval y una estación de abastecimiento de carbón en el puerto de Chimbote (2013, p. 235). 161 Clayton considera que Hurlbut manejó la situación de tal manera que llegó a hacer creer a los peruanos que «realmente era posible la intervención de Estados Unidos ante la intransigencia chilena», y que convencido de ello publicó una «Declaración a los notables de Lima» en la cual manifestó la oposición norteamericana a la «desintegración del Perú». El mismo autor señala que la muerte de Hurlbut suscitó hondo pesar en muchos peruanos, porque lo consideraban defensor del Perú: «su muerte fue quizá el símbolo perfecto del fracaso de la política de Estados Unidos en la Guerra del Pacífico» (1998, pp. 150-151 y 157). 137
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