El Estado en la sombra

portador que circulaban en el reducido, pero ya bullente mundo comercial de Lima y las principales ciudades» (2012, p. 104). 115 Margarita Guerra alude al desconcierto y a la desconfianza generados frente a la diversidad de monedas en circulación. Así, durante 1880 circularon diversas unidades, tanto de metal como de papel: entre ellas estaban los billetes de soles; los papeles fiscales; los incas billetes; los papeles emitidos por el Banco Nacional del Perú y la Compañía de Obras Públicas y Fomento del Perú, con la firma de Enrique Meiggs; los pesos bolivianos; los pesos chilenos; los soles de plata; los incas de plata; las libras esterlinas; los dólares norteamericanos. Obviamente, esta diversidad de monedas en circulación favoreció las falsificaciones (1996, pp. 121-122). 116 Es ilustrativo el testimonio de Hugo Zöller, viajero alemán que estuvo en Lima durante la ocupación: «Por otra parte, solo se aceptaba en los cafés públicos los soles de plata de valor legar (igual a cinco francos o cuatro marcos), y se ignoraba el papel moneda peruano, el cual servía en los negocios corrientes como modelo exclusivo de pago. El cambio de ese papel moneda variaba cada día; durante mi permanencia en Lima se recibía por un sol plata como 13 soles de billetes» (Núñez, 1969, p. 134). 117 Miriam Salas advierte que los miembros de ambas Juntas fueron los mismos (2011, p. 995). 118 En sus memorias, Cáceres señala que a partir de diciembre de 1881 fue advertido de los preparativos de dicha expedición chilena. La muerte de los oficiales mencionados en la nota de La Situación probablemente se debió al amotinamiento del escuadrón integrado por la antigua escolta de Piérola. Además, los mismos pobladores habían dado muerte a un capitán Lara, debido a que descubrieron que colaboraba con los chilenos (1973, pp. 134-135). 119 Aníbal Pinto Garmendia (Santiago, 1825-Valparaíso, 1884). Miembro del Partido Liberal, fue elegido diputado en varias legislaturas por las provincias de Ovalle, Parral, Chillán y Nacimiento. Fue nombrado ministro de Guerra y Marina durante el mandato de Federico Errázuriz. Fue elegido presidente de Chile en 1876 (Fuentes & Cortés, 1965, pp. 236-237). 120 En cuanto a las aduanas, la administración chilena llegó a recaudar, entre mayo de 1881 y abril de 1882, más de cuatro millones de pesos (Lynch, 1882, pp. 127-128, 136137); y entre mayo de 1882 y abril de 1883, más de cinco millones y medio de pesos (Lynch, 1884, p. 7). 121 Miguel Maticorena ha recogido un detallado relato de la entrada de las fuerzas chilenas a la ciudad de Piura (2014, pp. 57-61). 122 Samuel Valdivieso Soto Aguilar sirvió bajo las órdenes del general Baquedano en la defensa de Antofagasta ante los ataques del monitor Huáscar en mayo de 1879. Estuvo también presente en el asalto a Pisagua, en las batallas de San Francisco, Tacna y Arica, y en la campaña de Lima en enero de 1881 (Figueroa, 1925, IV, p. 980). 123 Adolfo Guerrero Vergara (Santiago, 1850) fue abogado. Durante la guerra fue auditor en campaña y secretario de Patricio Lynch. Posteriormente, fue diputado por Ancud, y colaborador de varios periódicos chilenos. Fue opositor de Balmaceda, por lo que durante su presidencia se trasladó a Buenos Aires. Luego de la muerte de Balmaceda, fue nombrado ministro plenipotenciario de Chile en Buenos Aires, función 106

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