El correo del norte : periódico popular, político y literario

Oo N • TOMO II~ CAJAI\IARCA LUNES - á 24 DJ: AGOSTO D.E 1874. l NUl\lEitO 65 NUEVOS DESORDENES EN J.R ,QUIPA. Por los docu1iw11tos que á continuacion hemos cuidado insertar, verán nuestros lectores, que otra V(•Z nuestra ilustre hcrmaw-1, la ciudad de Arequip-á, ha sido el teatro de nuevos es~an<lalo~, de atPntados funPs· tos contra el or<lcn púb1ieo, do ato- <]U('S inj1ntos ,contra la pers u11alidad de r<'~pctables ciudadanos l asífic:< ~;y cQnsu111a lo~ á ];, foz de tantos pu, - hlos ilustn•s, en pln110 siglo XIX, por descnfre110~-dn un populacho torpemcmtP- fanatizado por el rnligioso J\Jasíá. Ci, :r to e: 'i\lP este rt•lgioso 110 aparee<> cn1110 "l in .~tigad 11 di rC'cto, .lle ,tan !am<•ntables ac'ontc1-,imie11t1,s, ,que pnnen <~n ¡wligro la I igi<léz <le la ley, la in viola bilid.¡\c] <le la autoriclc1d, d órclP11 y la paz del Esta- <lo; pi:ro ( s la verdad \ ue él ha- .,ia tomado la 'frilHlnn, para l'Xitar las pa(,ion,,s ¡,de su fohiitico auditorio, manif1-1úando los justos motivos ele dPsco11fia11za qun le asistía y _le 1•xisten talvez' <fo S<' l' expulzado y pro1-crito del seno do nuestra Repúulica. Aquell;is"'Jrac,•s vertidas, con P.sa mar1sedumbre hipócriLa de que se revisten estos f.acerdores cuando ,int,rntan esplotar las paciones de las muchedu~:nbre~, hal>fa arrancado una fervorosa pl,\;aria de partE do su ,iuditorio, y una firme protesta de sosten~rlo á todo trance. contra lo (lUe ellos llanrnn,l¡wrsccu~iurws de la autoridad secular. Estos primeros hechos fueron d preludio de una terrible azonada. Los dcrnag,1 gos los sediciosos rovolucio11arios, t!Specnladures en po:ítica, parPcian encootrnr "ll la frenetica n~altacio11 de ese pudll,;, 11na prnpicia ocasion para fomenta,· e I d, ·sórd<•n. Pro¡,ngose la falsa 11 li( ia de que el P. .. '\lasia iva á ser aprt·:ado por disposirion suprema, y ,¡uc el P. Gaao babia sirio mul'r o. i::, El p11eblo cediendo á ~us hábito;:; dt' f 111a 1i:·mo prt',;('<lio á obrar sii; <'XÚm,-u v \ sPÓ Pn tumulto !as cuUls y ) · z -, )lt'llctró en lo:, hotelPs, y có ' ' t, club el~ In nnion" t•au li a n !o n1 J' " el, f '! t acia~. Lo ~<:füib lc es < Prc'.'¡·cto de rq1.ella ciudad, haya perrni tido esas reulli,,11e; t11multuari1s; y h'lya sentado un presedeute de anarq !1ia dando álas á las pleves '. ara consumar mas t .. rde dt'sastres ioq11ísiloriáei, q rn p 111~11 i>u p~ 1~:1> 1a v11l-t de uu,..stras sauti.;;imls instituciont>s; lo sen'iil>lt: es, decimu-. que el espíritu de rontrmporizarion, d •fer.to qae prrsigt1e a los i11epto'i que en la a<lulacion hu,can auras pt1pulares, haya sido la cau-.a dt' e.'rn punihJe ín1lifert>11cia y de hab ·rse, cr11ndido ullrajt>s conlra eiu- <lada11os p·tsíficus, y eorporacioncs mtty rt>spetables rorno l'I c!ub de '·La UnÍon'' donde SP asilahan g, a11 p;irte <le la jn\'e11tuu mas ilustrada de ar¡ue ila ciuuaJ. i◄;stos acontesimit>ntos, no son nuevos. ni hemos dt>ja1lo de prévt'erlos. d::ada día se rc¡,ilt>n, y se'.r-n1e1íra11 siPmprr, mit>atra's·; f,11•01t'll' lHírte de nuestra hio;toria, las instÍlUl':onPs de la11Las rt>ligio,ws, qut> tribut1111 eu 1to al dius de la holganza, cuhriendo sus ~!tares, con el vel1> de una me11tida religion, y adornando su toga sacndotal con to1l«>S lvs harapcs <lel crimen. Birn conocidcs son los plani>s preconsPYÍ- <los dél sacertlocio dél siglo XIX. enemigo del esUHJo, de la familia del derecho, de todo pri11cipio de lihPrbd, de toda luz que arm,uece en la co11cien cia; bien conocidas son sus tendencias, para no asrnlir á lo que nos die e la historia. Irnos se empP.iía11 en m1111te ner el estarionarismo en los pueblos con~pira11tlo tontra lns pe11-,adore s libres, corrtrn la ben fü~a rrforma de los gobi~rnos oponíendose á las ete-mas eoncluciones <le la vida, en~ayantlo en sus luehas desde la hipocrecia hasta !os hnrmres del crí mcn. Jt-.tos desenfrenos populares n~- coao cen dos poderosas causas; la trnJ t>neia <le los monJes á una rea(wion religiosa, ora éxitan,lo las p11siones dtla'> muchedumb res fonitif'as en su pro pio iult>l'PS, ora e.,plolando s11s crerncias, rl rei.peto dt> la rt-liginn para haen ineficaz 1~ fuerza áutoritatirn J¡,J Estado; y la otra causa esta ¡:,ers0i1Ífiratla eu esa clase inmeritonia quf' ri->r i,.ig11e la rralir.:icion ciP una_ :ispir_:H'i1'.11 rH~l' Ía Pll h:, trastor.i_os. ·,_or1a es ; JllSil- ¡ lieau tlo wil1> 11~1l pr111c1p10. E:st ;;. <::ase e orro.11pitla. que duda de toda gloria, que se mofa de toda ~irtud~ que ridiculiza la honra y hace 11npud1carnente alarde del crirne11 solo tiene fo en el oro; y cree que par~ alcanr.arlo puede seguir cualquier camino. E,.¡ta cla~e repetimos, es otra nueva cau.;a de este terribilisi no mal estar que no.; rnd ..a; y de nuertro peligro -a situacion, es puestos á 11aufrag:.1· en medio de los tormentos del faoatisrn,, unas vrces, y de las revuelta,¡ poli ticas otras. Mu,:lw diriarnns ¡•espect.o di>I saJenlue10 si pode,¡osisimas raiones de prn<lencia n,1s impusieran silencio plH' ahora. Herhós hay tan graves e,~ la hi~toria cuya apreci;1eiun se n•sll:'tllPn d., injustas y a1hi11'ilri~~; y que en úJ..- timo result,~do nos demur.st ., • enemistad co~trrda 1i°1séi , · ri !Wre y contra t,,~1 · , s irreconsiliable' e intra11sigib ,e. N 0 hay porque cerrar los ojos cuando se estudian los ahüsos urdido por la malPdicencia de los ugiotistas dP- la iglesia; porr¡11e una amarga y prol11ngada esperit'11cia nos viene f.•OsPñando; que el Clero, y especialmt>nto el clero regular, han sido los autores de todas las grandrs crisis políticas y de las mas sangrientas guPrras en todas las e<lades de la história. Si se nos pregunt::ira cual son los henefirios que ha ofrecido el sacerdocio á las instituciones modt>rnas; tendríamos q' renunciar á la respuPsta . porqut> si su himos hasta la hi~tfJria ch·l JLOnlifirado <JUl' f'S su personlficacion mas u11iversalrnente conorid,.1, ten Jriamos que record;ir la drsaparicicm de Polonia, casí justificada por la 'J,he11ra; el reconocimiento que prestó Pio IX.. a la inanguracion dP. un imperio eur ipeo injustamente le,·,rntado subre las ruinas de la rt>püblira mejicana; la jllstíficarion t>sprrsa de la esclaYtllHI de Cuba, la injusta 11lia11za ron el ¡.,:utitlo bm:apartista; para conservar al i11fl11jo de su primacia :1postólíca, el cPsarismo en !◄"'rancia, v la rs<'la,·Uutl de Italia: la ro1.stitn,•i<i'n ,fr l c011c•lio V·ltica11 ;1 , pat 111 , 11 1·< cci ,n dd ult¡·;, 1wrt. rii-. ,•10 de i· i-,l:ul nH <lia, viva prtit.P~t ,l de la f,i <'Í t" t';n <'f'ntr.: In. rnz, ,n )' ol dnt>d10; y ¿(¡. :1a pu )l<ln a !c'. a 1:z t,· (]: ¡i ontili:.:.1~0 e:1 tn"t >~

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