El correo del norte : periódico popular, político y literario

'l'OMO U~ CAJAMARCA SABADO á 8 DE ,AGOSTO UE 1874. L OS JESUJ.TAS y SU EXPULsioN DE IIUANUCO. En nueslrn nÚmP-ro anterior, ihwr.rtamos nna disp?sision su~re!r~a q.ue ordena la Pxpu\s10n i~e los ,1esu1~ tas que sin permiso del ú:~t~<lo y ba j o 1'a proteccion de nn fa11at1co Pre- .lado !.tablan levumad,, un convento cont'ru espresa prohiviaion de uue-stras l,!VCS vin·,•nte,. Nosotros h emtls acata(i'o contivivi simo j¡ivil,> tan ~atisfactoria resolusion del actual Go- ·vi•nrno, que mira muy e,; yoco \as aunrn populares ,_le las fa11at1cas ~n.- d:i 1'.tl.1n1hres. Dictada en º?R<.estniiento 1lo una lry, viene a 8ª:iSfaco~ una grande rxigt·tH:ia del s1 lo; a <Tarnntizar La suerte de nuestros ~w ulos, y á ofrecer un r~·ovech~_so ('jomplo á nuestros pequeuos fu_n~?: narios. qui: c·n r.l letargo de _la rn,• 1' ftJr-eneia pas:111 rn vol.upfosa....'.\é.W.J. L_ara mcdlr las vcr:tnja5-, r¡ne consigo trao esa resohiSÍ<Jíl su¡u·i!ru:1, vam >S á ma11ifestar la pPrnisiosa i~d:Iu:•ncia do\j!•suit.it;m,; rle_ esa lns11tu:-;101:, con justic.:ia pcrsPgmda por todos los 4,¡1dr;res de l:i t inrra; con n z·,n hn~- ta11 lP. combatida por todas la.~ C{)!lVIC e ioncs ilustradas; a11,,temnt1zada Y proscripta por los po11tiíicnt? cxpulzada arrojada d,•! ~1; llü de las mas <·ultas nacionn\idadC's. , Tantas vrcrs rn m~Llecitla h()- rR !mí ·> el siniestro nmp:ir,: dn ui;o. <'ti'cu!;inrt:l pr01.l•ncio:11 lnn rndadu vul11minosos ,•s<'I í tos <Í!l :>f'car~,s pn.- 1) ,,0:+,t·is 111¡r h:u1 quendt1 orrncPr- ·b". ' ·¡ l \ ' 1 rn,; :í los jr•suita~, co1110.ca i1mnrnt.os por la escuela lib:irn ', e i11n pnrs,luuidos por los pod :res S, \c u!:~r <·s; ·~,ntas :vccns y ca l!I prc.w11te s1.gL), en r¡uo la r.-oncíench camp ea libre bajo él amparo .!ni dPrecho y dt! la libr:rLad <i' rcsplanJecesobre la tumba de l,os tírnnos tinta '.:on la sang1;c cfo los mártires de b ltbt•rtnd Y <,e la j,i,;;t"i<:Íaj ttcinta,; vec,;s so h :1 lan,rndo ',!1 h,o-::11w1, prnclarnalldo (',! nucwo advenimiento <le ese .gran tirano <le la historh, . , LJ. órden de l ,s J Jsrnta.s; !nst ituchn cread l Ctllll) u '. cr,rJJlll'O contra la H,c_,f,lrnH11 sosLl'ntda poi: . la . . ·l a 1.... v 1u·, tt·Jtda monarquta, apt t, .':' , • • por el pontífiead0, <11sc111111ada poi toda la tíerr11, unid:i por s1_1s ~'0!0@, v incL1lada por s11.s const1tuc10n?.-, ¡·,•glun1entada_cuwo unu gran sociodad r eligiosa, aceptada como una escuela para estirpn r !as propagandas de la rdorma; debta e.1ercer una nu siva füncstisima influencia en la <'fJuca(:Íon mora l de los !)Unbios, Hn s11 rcgimcn social, en su vida eco11ó mic:,1, en el libre de,;arrollo de la id,~a y nn 1-11 curso lógico de la humana historia. ~fo nos ha querido emrostrar una injusta odiosiJad á los padres je snit'ls, que bajo el nombre de p~d~es tle la mision, asomaran su fat1d1ca c,~rvi~, por entre las rejris <le nuestroti c !austro!>; y cu::l.lldo la espesa nuve de los t.i,·mpos atenuara sus resp?~- sabilidadBs, y ueal !ara el severo .JU!· cio de h po~tcridarl jnsticilJra, hemris queriJo dcsentnrar sus obru~; y con sus ni.mm s 1s inmorales doctdna-. y evoc,1r en lH história esos tiem poi' de verJadorn cabmiclad p,ra el rnundl}. Por resp~to al pudor pÍtbiico n•Js abstimc;nr¡s de citar stl." im¡:údiCíl:. lnycnd 1; lo, com~ntanos a cer ca d.,i la Diu lia'' d,•I Padro Bau11y, "la fícil co1ufrsio11" d<J L:1rnburini, la ,:Teología moral univorsal" do J. Cord 1n, ni "J uici,.1 LP.ologico" de Cos nndi, la "iHornl tco1ógiéa" ele E:icobar las ':Virtudes y vicios" de Castro Pn!~0, y Slrn comentarios ú ccrcn 1bl prnf.•ta Danit.:P; y sohro todas t>lla,:, el escnn!alo.;;o libro 'L·1 Lacivia" de !ns padres Escobar y M endoza, cuya n~¡mgnantisíma lcct~1rn, revela el ¡ r f:1,tt!•, n(,tndio del cn:non, en sus ma~1 iinpúdicri;; dctall<~s . El Ahad llfoullet l'!l su ''Compen di:-, para <-'I uso de los semina rio_r,1 ' dice ''La carídad 110 <'xíje sufra rnngu1io, 1111a perdida 11otah1e por consérval' la vida del prójimo'' doctrina que hace m:1s re¡;:nelahle la propiedód cp1e la persona,· t¡ne permite el homis.iu/(} (omrmiln ¡wr eausa una perdida nOlétUlc en lri fortuua; y el padre A'.lor :ll s.u (:om¡H;11tlio de !os casos de conc1e11c1a (lih. Hi.) de.~ia ''¿i{s permitido matar ¡,ur defenza propia se:í cual f u:re el agrr'so1·~ Un hijo quede !':atar a _su padrr, unct muger a s11 mar:du, un si rviente á su amo, u•1 lego á su cura, lHI soldado a su ge11eral, un inl'ei_-ior a su ,,nperior, un acusado á su J ue~1 un, escolar ú 1-:11 prect'ptor, u11 sulld1lo a su príncipe'': y rl Jesníla !~sL~!Ja ll'a1 ru,iJc-z eu su ' ' 'l\itlado sohre los m:in - drmiil'ntos de !a iglesia': dando bas- /1ante precio á la ber<'gia se espresa ti e es te modo ' 'Los niños cristianos y cató li cos, ¡méden a Ctl S ill' á sus padr es del cri men de la he1·egia, aun que i,;epau 1¡) poi· eslo sera. a quemado s •.•• y no taa solo podr án rehu sarles el alim ento si pretendi esen abandonarlos ,l e la fé católica, sino que has ta 1rnetlen sin pec;:ir asesin1irlos. si qui en.>n obli~- garlos á aban1lonar la f é·' ; y el .Jes~1 ta .JorgP- de Rhodes en su ·"l1eo!og1a lli·},cll lastica" hace lis ito el homieid:o cuando dice ' '8í un hombre mata á otro creyendo que no causa un mal de (rascendenciaJ este homhre \~o per , sino levemente, po rqne desconoce la enormidad de su eléccion ' :; y el p3J re Mo lina repite ·'Os es lí cito •ma:ar úl hom'" brc q11e os robó seis ó si rte escuc!os, npesar dt~ qne salve el robo cometido. No me atreveré a condenar como pecador a un homb re que ii. ten te mata1· al que Ir quitó una cos1 ur. l n ilor de un 4'scudo.'' Podemos citar innumerabb, obras, prro muchas ci e ellas como el "Ja1·n de la Confecíon" meda entre nosotros; v puede ser.por todos conocidas; ohr;]S que han sa ntilicado todo~ los crímenes, han asechado ::i la inoct>neia, hnn corrompido á la pure'.lP, y !rnn sujctndo lrnjo su vil cúyulllla, las mas ilustradas conn cciunes. Ellos atentaron cont rn la vida de .losé 1.0 roy de P or tuga l, contra Enririuc IV. de Francia y J ,ni s XV.; contra Elisnbet de Inglatcrrn; ell os Pnvcnnnaron al Pont.ifir.e Clemente XIV. porque pr.o.scribió la órde rr; s011 clllls los únicos auto res de la urau conspiracion de In. pólvora , ~01Hra el parlamf'lito ingles en 1605, cuyos pianes titánit:anwotc nudaP-1~, 1,e hahian prrparni'lo ,'11 nn nno dn prnnwditne ioric.s rrímirn~li:~, y cuyo Lerriviiisi!ll~ B;Cntudo fo~l'.llliClll l! dl'!lc:ubierto, <lió a conocer a sus n11t ,; res los padrcf.l jt•s11itns Ca tes~y Garnet, G rnowil, 'J'¡•:=;~10 11 t y Ol de - corn; (•!los cornpromet1ero1~ y :onst1 maron la c>sp"n1t.:>sa rarn1cena dn ffoint JJarthdrm1y 011 F ra ncia en tiempo d~ Carlos IX. y de \¡~ :°:1- <111 iavélica Catalina do l\lo d1 c1s; ~!los se hicieron dunfi:.JS de l P arnuuay y provocaron la gr~ n lucha ~ in el Brasil y Portuga l; a sus t rabajns se deb1~ la Inqn isidun ,. e n las américa~· ellos ha n mollopo izado c.l comercio: con perjuic io dn la in: lt_lStría sin !1lU:S cap i t a l, í]UO la l' t' li gl'JI.!.

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