<'~lare~, preparando asi la -redenc1on de las conciencias de tan tas y ta1~tas generaciones, arrastrad~s p<11: el fanatismo de la edad media. a un si glo entero de esceptissimo y dP- duda. Este hombre que se Jlami.lba Voltaire, había consumado una de las grandes revolusiones que debicJn l1acer un eco prof undiso en la histó ria; liabia iniciado esa gran lucha en 1re el estado y la Iglesia; entre el el!! ro y las generasiones libres; éntre el peder espiritual y el pode1· temporal; entre la conciencia y el derecho; Inchas que JJlanleadas como verdade ros problemas, se avocaron lns gobier nos su res0Ju5-ion; y principia eu el concilio, de Pistoya; co11li11ua en las reformas Josifinas, en las 1"Pformas JJeopoldinas; en la espulsion de los jesui tas por las casas de Borbon )' clP. llraganza; en la clausura de la lnquisi sion, en .Europa y en América. Las doctrinas del Contrato social, hallaron eco enFra11cia y pre pararon la gran revolusion de 1789. Las doctrinas de Voltn1re contra los jesuitas, fueron 5ecundada, por Campomanes y Aranda en .L':spaiía, Poml,al en Portnga~ y cm América; y el rey Josc U q' destierra los fueros del Papa. A robustcoer est:is grnnclPs ideas d.e reforma, venían las convulsiones de la revolusion y de la guerra en los primeros a1uores de nuestro siglo, como lecciones eternas que nos daba la história para <;)onquistar una vida. libre, y un asien to nacional en el orve. Napoleon ahogando el sentimiento nacional enseñaba á las nacio nos á suspirar p.or la patria; ensefíaba á lo~ pueblos, que lo,s reyes son tan hombres como ello~; tan mL,ernbles como los P,SClavos; expuesto~ á tudas las visitudes ya iodof? los contratiempos, á toclos los inforttunios de la desgracia. La lucha <l,~ .Kspaua nuestra metróp.oli, l\O enseñaba á con<]uistar nuestra i11depo.ncliencia soberana. Los Estados del N url€ nos mos traban su consti tusion y s.u gohier no; las omigrasioncs.d,e los P11rita· nos nos traian las pode1:osa~ amias para luchar contra las preocQpasionc,s y lo¡¡ errnres del jesuitismo; v. ab~·ia In puerta, filigrnnada {i lus tr.a"- baJos de la concionci,a li.br,·. E11tre tanto Las Colonias amo ricarrns sr ,ruian et~ Sll história, el es- ' . o ¡~mtu qu,: les trasnh.an su nHnrópolis. Habta una t1C1t.abi!isirna difercn cía en las nacionaiida<los <lol Norte y cu las nacionalidades Je) ~ur, O lnnda é Inglaterra tcndian á lrns~ "H' una positiva utilidad abando ... .:\n•tvlas :í s11s libres esfucrzns y per i ién--.. es el comercio con las potencias estrangeras; España al contrario ten din tnn solo a conservar el dominio territorial, proscribiendo to<la libre industria, todo comercio e$tra n1:;ro; fu ndan<lo conventos en todas · "' ciudades para mante11er la inmovil _i< HI; J' atisanclo las prnpagan das de hs monges para conservar su getas ü trono de Castilla á todos los pueblos latinos. Y por esos ·mistHiosos conjuros que ofrece la milagrosa história de la libertad, que lu<.ha infatigable contra la tiranía; las gr andes reformas. mantenidas solo en cuerpos de doctrina y de sistema, se traslucían en clocucntisimo.;; hechog, como sabia que alimentara la primer& raiz <le nuestra vida. Es presiso conveni1'., qne el verdadero i<leal hi-stórico, lo realiza mos no~otros; por que entre ~uropa y América cabe la misma semejan,r,a que e1üre el padre y el hijo; que eu t.re el pasado. y el porvrnir; entre la vt>ge,r, que tiene por mas al hí, los se pulcros j la jun•ntul que siente agol gen.e á su corazon todos los estados <le la vida y á su mente to<las. lc.1s it.lfl as de la histiíria, y c¡ue vé delante de si, el porvenir lleno de consoladoras csperan,r,r1s, cargado de ricas ilusiones; y á la verdad cuando se estudia la historia de Europa, se estudia una histiiria qut> tf>rm¡na; y cul'lndo se estudia la historia de Amerrca, se estudiau11a hi.storía que prinPipia; la hís türia cl1! lú1ropa es el libro que se lt>t:>1 la historia de A merica, es d dnima que se reprPsrnta. U na rasfurmasion en la vidn; 1,111~ completa mudanza en la históriu, exije siempre un pueblo n111wo, una nueva edad una nueva gonerasion; por eso se ve que el r¿ipíritu O, iental se trasforma en la Grecia; el espíritu griPgo, se trasfurma ,·n llo111a; d 1, sr,iritu· romano se Lra,,,for ma en los bárb_arq~; y ast tnrnb_?en la vicia modorna, síntesis de ia reac: cion do la, edad media; puerta_de oro de otras tradiciones; gérmcn de otra dviliirnsion mas rica, d,·bia Vt!- nh· á real-izarse on la hts 'tória üe o-: tro mundo, tan poPtico como el Asia, tan vario y mult,ip1e como l·a GrPcia~ tnn sensill·o y lib,·e como los hárba ro~; y ese mundo era el mundo americano, N osntros somos republicanos df'i:tle la primera mafiana de nuestra histó.ria; nos h0rnos alimentado l'n la denwcrasin; y las dukisimas que ridas palabra$ dP. libertad y tle pa-: tria, las hemos oi:do en el regairn ma terno y en las risueí.fas ilusiones do 11ue~t,:é\ juventud; i<lcas que no.s persignen que se adir.rcn y se enraman en nuestra alma, como si fueran la miel que alimentara uuestra vida; pero aun nos falta llenar un punto de nuestro prógrama, la libertad de las religiones, la libertad de cultos~ la libertad de conciencia8, la libertad de enseñanza, problemas plan ~eados y r<'!sueltos en el antiguo mun do; y sagrados medios que nos depara el siglo para correr este inmen so camino que atrabesamos que se llama el progreso; y llenar los designios del Ererno, y realizar las profecías inmortales de n~estra ve qeranda história. . -----------·- . . ------------·--. ~®.Rm~@} DE PETIUUCA. IlELT,EZA T>E LA UIU. Y\1laba la· dora~la ~ahallrr~ Al aura que en m,il 11~.dos la e1,1,rQlyia, Y de lqs ojos el fu1gor a1;dia 1 Como el sol en q1itnd ~e s,u <;.'~Tel'll. ~e una pie1lad, ó (al&,a o verdadera, li~n rl color su rnstro se (eiíín: )' v, que al ~mor d~-..¡rnes~o m.e Sfr.tli.a.i Qué mucho fué q' de improviso ardiera. No era st1 leYe andar humana cosa, Sino de (orma angélica y vola11\e; No mortal parecía, sino diosa: Y al mirar.la á sí sola SPmejante Poi' In ht'lla, modesta y pudorosa, Yo !\ er j11raha ~u inmortal amante. INS'J1HUüu°1fi: 'Ji~::, ::-iECEJ\ TAS n:,: J.ns JESl'lTAS. CAPITULO ·xm. De lo!- jo~' ~ll<'S que lw,! de sc1· l'lrji,los pa, ra ::idmsl1rlos 1·11 l •~ Socicda,1, y del mo do de rctcnl'rlos. 1. e N ,> se consentirá que los. n uc:,f.r.lls les cas tig11cn 11i \es 'tl>ligun á 1•ol1icnrtd;ifo t'US tareas entre los <lemas ed11candor. · ~, 5. 0 Deber fo, congeta 1-ades· con dadivns y privilegio~ conformPs á su e.dad, ,ilentarlos sobre to do coi, pl•á ticas 11111ra le~. 6. = S,•l1is i_ncnlcará que es poi- nna <lispo~icir,n divina que son ¡1reclilectvs: entro t~n.~o. que frecuen, t.an el n11s_.:1H>, colegio. ·. , . - E 11 otras. ocas1·one~; espo cialmente e11 las exhortaci1111e~, con vendrá ntP.rr.arles con amenazas de Ía condrnaci<,n <·terna si se niPgan á la vocaciun divina. VAPOR DEL NORTE. :. Pavta, 14 de Aril de 1874. El V :ipor de la compaiiia del Pacili..c.u '' Sa11t.iago1 ' fon<lcó hoy r11 est~- puerlo trayendo las sig11intes noticias:
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