Del Tahuantinsuyo a la historia del Perú

y quatro... [los] mitimaes del balle de Çama y pueblo de Hinchura son trescientos y quarenta y cinco yndios... [los] mitimaes del balle de Larecaxa son setenta y dos yndios...». Estas cifras permiten ver, además, cómo los números que daban los informantes de Garci Diez unos años antes, eran claramente moderados (cf. el cuadro que publicó Murra en 1975, pp. 212- 213); aunque no se sabe bien a qué gente aludía Alonso de Buitrago, testigo de Garci Diez, cuando declaró que «en Sama y Moquegua le parece que habrá novecientos indios tributarios» (Diez de San Miguel, 1964, p. 54), pues no distingue a los Lupacas de los pobladores de la zona. 61 Un ejemplo de cómo reclamar o «contradecir», «estar allí» en suma, era la forma de hacer sentir la presencia nativa, puede verse en Warman (1976), para el caso de Morelos, en el México colonial. 62 Archivo de la Parroquia de San Pedro, Tacna, Libros de Matrimonios de Ichuña, empieza: 23.VII.1685, termina: 14.VIII-1714; Ichuña tiene datación lítica (Menghin & Schoeder, 1957; Ravines, 1972), formó parte de

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