Del Tahuantinsuyo a la historia del Perú

colonia del Cusco en territorio lupaca y que, consecuentemente con esta individualización, fue entregada en encomienda después de la invasión a Diego García de Villalón, mientras que el área lupaca quedaba «en la corona real» (1970, p. 59; cfr. Espinoza, 1975, p. 15, n. 34). 41 Diez de San Miguel (1964, p. 106); allí los lupacas «dieron una vez al ynga para la guerra de Tomebamba donde este que declara fue con él seis mil yndios y de estos murieron en la guerra los cinco mil y todos los caciques menos dos y no volvieron más de mil yndios de los seis mil...» También Cobo (1964b, pp. 90-91) menciona la presencia de los Lupacas en la conquista de los Cayambis, donde relató la presencia de Apu Cari. Parece ser cierto que en la relación «tributaria» establecida por el Tahuantinsuyo, los habitantes de la sierra entregaban hombres para el ejército, mientras que en la costa no sucedería lo mismo, como menciona por ejemplo la visita hecha por orden de Gasca en Atico y Caravelí en 1549. 42 Un ejemplo sobre los depósitos, mencionado por Pedro Pizarro: «Contaré agora de lo que en este Cusco había cuando en él entramos, que

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