Del Tahuantinsuyo a la historia del Perú

veces) a la ofrecida por las Relaciones geográficas de Indias ; pero reviste un especial interés el hecho de que al mismo tiempo se volviese a tomar noción del valor que significaba para los estudios andinos en general la colaboración interdisciplinaria. En la década de 1930, Luis E. Valcárcel aportó los primeros resultados de una estrecha colaboración entre la arqueología y el manejo de las crónicas en el Cusco. Esa tendencia se retomó y amplió cuando comenzaron a estudiarse las visitas y otros documentos regionales, con la perspectiva aunada —y la práctica específica— de etnólogos y arqueólogo s 13 . De los resultados del análisis conjunto de los materiales burocráticos mencionados se obtiene

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx