Del Tahuantinsuyo a la historia del Perú
sus antiguos pueblos, estos eran quemados o destruidos, para impedirles así regresar subrepticiamente a sus viejos hogares. Es importante recordar que una de las opiniones contrarias a las reducciones (antes de Toledo) fue también la de Domingo de Santo Tomás, obispo de Charcas, quien pidió autorización a la corona para traer más frailes y evangelizar a los pobladores en sus pequeños poblados, pues: a causa de auer puesto algunos caçiques de los questán en nuestra Real corona algunos yndios en partes donde se coxía mucho axi y coca y otras cosas por ser sus tierras estériles y frías avían apartado sus Repartimientos a veinte y a treinta y a quarenta y a cinquenta leguas y que su propia cantidad de yndios no podían ser dotrinados de los sacerdotes y Religiosos
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