Del Tahuantinsuyo a la historia del Perú

invasores internos en el texto del mismo cronista (Adorno, 1978; Guaman Poma, 1936, p. 81), que abomina la destrucción de la sociedad anterior a ellos, pero los acepta en tanto puede vincularse a los gobernantes del Cusco como «nieto» de Tupa Inca Yupanqui. Es posible que esta actitud y esta opinión del cronista reflejen su interés en mantenerse vinculado —¿como mediador ideal?— a los Andes y a España, situado entre los descendientes de los incas y la corona española que ha devenido sucesora, aunque paradójicamente legítima, del poder de los primeros. Es necesario entonces limitar en lo posible el peso de este contexto ideológico del siglo XVI y del presente, sin olvidarlo;

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