Del Tahuantinsuyo a la historia del Perú
en 1549 (p. 18). A esto hay que añadir que la vinculación de las zonas costeras con la provincia colonial de Chucuito se mantuvo, como indican continuamente los protocolos notariales de Moquegua, por ejemplo, cuando menos hasta avanzado el siglo XVII; en 1661, el Conde de Alba de Liste dio una nueva provisión en la cual seguía considerando como «mitimaes» de Chucuito a los habitantes de Sama vinculados a esta provincia; indicó que pagaran hasta el 87% de la tasa o parte de esta que era impuesta en maíz (155 fanegas), para «la comunidad de la dicha prouincia de Chucuito» (Archivo del Museo Nacional de Historia, cf. nota 6). De modo que queda claro que no solamente estos «mitimaes»
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