Del Tahuantinsuyo a la historia del Perú

años veinte del siglo XVI, Huayna Cápac enfermó gravemente. Los candidatos que propuso para sucederle fueron sometidos al oráculo solar con resultados negativos para ambos. Dicen las crónicas que cuando los sacerdotes fueron a solicitar al Inca una nueva opción lo hallaron muerto. Diversos grupos cusqueños forzaron entonces la situación y entronizaron a uno de los designados —Huáscar— que aparentemente no se había movido del Cusco y representaba mejor los intereses de la élite metropolitana, al tiempo que el otro candidato —Ninan Cuyochi— moría misteriosamente. Se menciona el intento de los cusqueños de «legitimar» su decisión casando a la madre de Huáscar con el cadáver de Huayna Cápac (Santa Cruz Pachacuti,

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx