Cuadernos trimestrales de poesía Tomo V

Richard Cacchione Amendola César Corcuera García EDITORES Edición Facsimilar Tomo V de Poesia Cuadernos Trimestrales de Cuento Semestrales Cuadernos

Cuadernos Trimestrales de Poesía - Cuadernos Semestrales de Cuento TOMO V

Retrato de Marco Antonio Corcuera realizado por el artista Adolfo Navarrete.

Lima-Perú 2022 ! INSTITUTO BIBLIOGRÁFICO DEL PERÚ LEER INVESTIGAR CONOCER Richard Cacchione Amendola César Corcuera García EDITORES Edición facsimilar Tomo V FMAC C t s 1 ’ o a ´ < . Cuadernos Trimestrales dePoesia Cuadernos Semestrales de Cuento

Primera edición, agosto 2022 Tiraje: 300 ejemplares Supervisión, coordinación, diseño de cubierta: César A. Valdivia Carrasco Corrector: Jorge Ramos Rea Cuadernos Trimestrales de Poesía. Tomo V, edición facsimilar Instituciones Auspiciadoras: Asociación Cultural Fundación Marco Antonio Corcuera Instituto Bibliográfico del Perú Universidad Ricardo Palma Fundación Obra Pía de los Pizarro NEGRO BLANCO ULL COLOR Proyecto ganador de Estímulos Económicos para la Cultura 2021 Proyecto ganador de Estímulos Económicos para la Cultura 2021 Proyecto ganador de Estímulos Económicos para la Cultura 2021 ©Richard Cacchione Amendola / César Corcuera García ©2022, Universidad Ricardo Palma/ Editorial Universitaria, Av. Benavides 5440, Lima 33, Perú. Telf. 708 0000, anexos 8005, 8009 y 8010 editorial@urp.edu.pe Derechos reservados ISBN oc. 978-612-48138-6-3 ISBN t.5 978-612-49028-1-9 Hecho el Depósito Legal en la Biblioteca Nacional del Perú Nº 2022-08163 Prohibida la reproducción de este libro por cualquier medio, total o parcialmente, sin permiso expreso de los editores. Impreso en el Perú / Printed in Peru

Tiene la poesía de Corcuera ternura, imaginación y energía. No es un poeta que se deje vencer por las palabras: las domina y las recrea. En toda su obra hay una singular mixtura de metafísica y misticismo: la poesía suele y debe ser así. Luis Alberto Sánchez (1980) Marco Antonio Corcuera es uno de los escritores más valiosos de la Generación del 50 en el Perú. Fino poeta, destacó también como un estupendo animador cultural. Todos los que amamos la literatura y lo conocimos, le tenemos inmensa gratitud. Marco Martos (Presidente de la Academia Peruana de la Lengua, 2009) Aparte de las tareas de este desbordante agitador de la poesía, su propia obra es una límpida cantera cuya sencillez invita a leerlo y a recordarlo, así como a escribir y a vivir como él, en olor de poesía: como él mismo lo diría, con el corazón tendido como una baraja. Eduardo González Viaña (2010)

IX CONTENIDO »» Nota de los editores XI »» Introducción al presente volumen XV »» Cuadernos Trimestrales de Poesía: Testimonio XIX »» En torno a Cuadernos XXIII »» El Ande y el mar en los poetas de Cuadernos XXV »» Los concursos El Poeta Joven del Perú XXIX »» Discurso de Marco Antonio Corcuera, Director de la Revista XXXVII Cuadernos Trimestrales de Poesía Remembranza de los inicios de Cuadernos Cuadernos Trimestrales de Poesía TRUJILLO 1978-1980 »» [s/n] Cruzando el infierno 3 (Jesús Cabel) »» No. 54-55 Poesía polaca del siglo XX 79 »» No. 56-57 Necesario silencio para que las hojas conversen 115 (Bethoven Medina Sánchez)

X CONTENIDO Cuadernos Semestrales de Cuentos 1967-1969 »» 7No. 1 Ciro Alegría, Ray Bradbury, Fabián Dobles, 149 7 Alex La Guma, Eduardo González Viaña, 7 Jesús López Pacheco, Julio Ramón Ribeyro. »» No. 2 Miguel Angel Asturias, José B. Adolph, 221 7 René Avilés Fabila, Jorge Edwards, 7 Salvador Garmendia, Dacia Maraini, 7 Juan Gonzalo Rose, Néstor Sánchez. »» 7No. 3 Demetrio Aguilera Malta, Alfredo Bryce, 299 7 William Burroughs, Eugenio Buona, Alberto Cañas, 7 Carlos Cortínez, Adriano González León, 7 Oscar Soria Gamarra, Eleodoro Vargas Vicuña. »» 7No. 4 Fernando Alegría, Rafael Bernal, 375 7 Gerardo Carvalho, J.M.G. Le Clézio, 7 Héctor Loaiza, Julio Ortega, Juan Rivera Saavedra, 7 Augusto Roa Bastos, Rubén Tizziani. »» 7No. 5 José Bernardo Adolph, José María Arguedas, 453 Eduardo González Viaña, Julio Ramón Ribeyro, Manuel Scorza, Guillermo Thorndike, Carlos Thorne, 7 Félix Toshihiko Arakaki, César Vega Herrera.

XI NOTA DE LOS EDITORES Presentamos el quinto volumen de esta obra monumental con los últimos números de la Revista Cuadernos Trimestrales de Poesía. Se inicia con una edición especial del poemario ganador del cuarto concurso El Poeta Joven del Perú (1975), Cruzando el Infierno de Jesús Cabel. Asimismo, de acuerdo a los deseos de universalizar la cultura con vates de otras latitudes y enlazar a los pueblos, se muestra una selección de poesía polaca del siglo XX (números 54-55); en números anteriores ya se había dado a conocer poesía de México, Argentina, Colombia, China, Bélgica, Bulgaria y poesía hebrea. La última publicación de la revista (números 56-57) lleva un título sugestivo –que es un corolario por demás adecuado para la colección–: Necesario silencio para que las hojas conversen, de Bethoven Medina. Como en los volúmenes anteriores, brindamos información que consideramos valiosa para entender mejor el contexto en el que se han presentado estas publicaciones. Así pues, se reproducen cuatro artículos referidos a la importancia de las revistas y al concurso El Poeta Joven del Perú, fruto del esfuerzo editorial, que tanto impacto ha tenido en la cultura de nuestro país y fuera de él. De la misma manera, nos ha parecido un aporte importante y significativo, que le brinda matices de mayor humanidad a esta colección, compartir unas imágenes con firmas de felicitación y de reconocimiento al poeta Marco Antonio Corcuera, en su calidad de director de la revista, de los Escritores y Artistas del Perú (diciembre de 1960), así como de los participantes al II Congreso Latinoamericano de Escritores en México (marzo de 1967).

Richard Cacchione Amendola / César Corcuera García (editores) XII Marco Antonio Corcuera, como director de Cuadernos Trimestrales de Poesía, mantuvo una estrecha comunicación con los directores de publicaciones literarias del Perú y del extranjero, llegando a realizar canjes con más de cuatrocientas revistas. Con Europa, la comunicación se mantuvo con 4 revistas de Alemania, 3 de Bélgica, 33 de España, 2 de Holanda, 5 de Inglaterra, 7 de Italia, 25 de Francia, 3 de Suiza, 1 de Rusia, 1 de Polonia y 5 de Portugal. De igual modo, el canje con revistas del continente americano también fue muy frecuente. Se estableció relación con 60 revistas de Argentina, 4 de Bolivia, 8 de Brasil, 1 de Canadá, 6 de Chile, 15 de Colombia, 7 de Costa Rica, 8 de Cuba, 6 de Ecuador, 4 de El Salvador, 3 de Guatemala, 53 de México, 4 de Nicaragua, 4 de Panamá, 10 de Uruguay, 25 de Venezuela, 3 de Paraguay, 7 de Puerto Rico, 1 de República Dominicana, 58 de Estados Unidos y 28 de Perú. En la labor de hermanamiento cultural con todo el mundo, también se incorporaron revistas de países de Asia y Oceanía: 3 de Australia, 2 de China, 1 de la India, 1 de Israel y 1 de Japón. En el número 46 de CTP, cuya imagen se incluye en este volumen, se muestran algunas de estas publicaciones literarias con las que se tuvo canje. Cabe indicar que los años de existencia de Cuadernos correspondió a la época en que los poetas preferían colaborar en revistas, más que publicar poemarios individuales, por la alta circulación de las mismas y de manera especial en aquellas en las que el canje era de alta rotación, como era el caso de Cuadernos Trimestrales de Poesía. Bajo la dirección de Marco Antonio Corcuera se constituyó un Consejo de Redacción en Trujillo conformado por Wilfredo Torres Ortega, Horacio Alva y Carlos H. Berríos (fundadores de CTP); así como otro Consejo en Lima integrado por poetas invitados cuyos miembros fueron variando con el paso de los años. Cuadernos contó con corresponsales en diferentes países de América y Europa, lo que imprimió una vigencia permanente en sus publicaciones.

Cuadernos Trimestrales de Poesía - Cuadernos Semestrales de Cuento XIII Por último, presentamos un documento histórico inédito para cerrar este volumen. Se trata del discurso que Marco Antonio Corcuera ofreciera en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos con ocasión de la entrega de los premios del primer concurso El Poeta Joven del Perú, convocado en 1960. Complementamos el texto con dos imágenes de apoyo; una nota periodística y el programa de premiación. Este volumen, además, incluye los cinco números de la revista Cuadernos Semestrales de Cuento, titánico esfuerzo, por unir a través de este proceso narrativo nuestras culturas y raíces, que acometió Marco Antonio Corcuera, junto a Eugenio Buona, desde el año 1967. Se trataba de una iniciativa que a través de la prosa complementaba la propuesta poética. Estamos seguros que disfrutarán leyendo estos ejemplares históricos.

XV INTRODUCCIÓN AL PRESENTE VOLUMEN Con el Tomo V se completa la publicación de los 72 cuadernos de poesía y los cinco cuadernos de cuentos correspondientes a este proyecto hecho realidad. Esta riqueza representa la vasta contribución poética y narrativa del poeta Marco Antonio Corcuera en un periodo de casi 40 años, permitiendo la difusión de la obra de poetas y narradores, peruanos y extranjeros. Por supuesto que, para valorar toda la contribución de Marco Antonio Corcuera, haría falta considerar sus propios poemarios y textos didácticos, así como los estudios producidos aproximadamente en el mismo periodo de tiempo. El inicial proyecto editorial nació con el objetivo de cubrir un gran vacío en nuestras bibliotecas universitarias, públicas y privadas; pues descubrimos que ninguna cuenta con la colección completa de los Cuadernos y poemarios incorporados en estos tomos. Confiamos que la disponibilidad de toda la colección histórica estimule más investigaciones de la literatura peruana y extranjera durante este periodo formativo para las letras del siglo XX. Los últimos años de la revista estuvieron marcados por graves dificultades económicas que motivaron que la publicación no se realizase con la frecuencia que habían trazado sus fundadores. Los integrantes del grupo literario hicieron denodados esfuerzos por conseguir auspiciadores y renovaron varias veces su decisión de continuar con la publicación. En la Presentación del No. 46, correspondiente a abril-mayo-junio de 1972, poco antes de la muerte de Wilfredo Torres Ortega, escribieron: «Conocido es nuestro esfuerzo por mantener esta publicación desde diciembre de 1950

Richard Cacchione Amendola / César Corcuera García (editores) XVI [1951] en que apareciera su primer número, y conocidos los obstáculos que nos impusieron frecuentes y dilatados silencios (…). Los que fundamos esta revista nos mantenemos fraternalmente unidos: Wilfredo Torres Ortega, Horacio Alva, Carlos Humberto Berrios y Marco Antonio Corcuera, pertenecientes a una misma generación literaria. Hemos hecho promesa, que ahora renovamos, de no abandonar esta hermosa tarea hasta que las fuerzas físicas nos abandonen, hecho que sólo sucederá con la muerte; sin embargo, quien o quienes queden seguirán en la brega». En el No. 56-57 (abril-mayo de 1980), el último de las revistas, escribe Marco Antonio Corcuera: «Después de largo silencio motivado por las circunstancias económicas que agobian al país, ya que no ha sido posible que las personas que nos ofrecieron ayudar lo hagan en la medida en que han aumentado los costos editoriales, CUADERNOS, haciendo un nuevo esfuerzo por divulgar la nueva poesía peruana, entrega, esta vez, el Poemario: Necesario silencio para que las hojas conversen, del poeta trujillano Bethoven Medina Sánchez que no obstante su juventud ya muestra obra reveladora de su talento creador. Se trata de una poesía bien delineada, de corte nuevo y rico venero lírico que ha de ser bien recibida». Fue sin duda una gesta heroica la que emprendieron estos poetas a lo largo de los 30 años de vida de la revista en su etapa de Trujillo, y que mantuvieron firme hasta donde se lo permitieron sus fuerzas. El anhelo que los motivaba a seguir adelante en la publicación de los Cuadernos queda de manifiesto en las siguientes palabras: «Estamos seguros que, en esta forma, contribuimos, poderosamente, a unir más los lazos de fraternidad entre nuestros pueblos» (Presentación del No. 54-55, julio-setiembre 1978). Podemos asegurar que consiguieron la meta trazada a través de la poesía. El Tomo V incorpora las dos últimas ediciones de los Cuadernos Trimestrales de Poesía de Trujillo, los números 54-55 y 56-57, publicados en julio-setiembre de 1978 y abril-mayo de 1980, respectivamente. Adicionalmente se incluye el poemario de Jesús Cabel, Cruzando el infierno, ganador del IV Concurso El Poeta Joven del Perú (1975). El número 54-

Cuadernos Trimestrales de Poesía - Cuadernos Semestrales de Cuento XVII 55 está dedicado a la poesía polaca, que reúne 19 poemas de 16 poetas; presenta, además, un acucioso estudio preliminar de Marco Muñoz. El número 56-57 (abril-mayo de 1980) corresponde al poemario de Bethoven Medina Sánchez, premiado como Mención Honrosa y Especial en el V Concurso El Poeta Joven del Perú, en 1980. El presente volumen recoge también los cinco números de Cuadernos Semestrales de Cuento (CSC), revista dirigida por Marco Antonio Corcuera y Eugenio Buona, publicados entre junio de 1967 y julio de 1969. Ambos directores justificaron su aparición debido a «nuestra inocultable predilección por el cuento», especie literaria que a la sazón mostraba cambios radicales, tanto en el mundo como en América Latina, sobre todo en esta última, por lo que los cinco números consignaron mayormente a escritores latinoamericanos, en cuyas obras Corcuera y Buona reconocían «una técnica absolutamente moderna y, en muchos casos, novedosamente ejemplar». Los asesores y coordinador fueron importantes integrantes de la Generación del 50, Alberto Escobar, Jorge Puccinelli, Alfonso La Torre y Juan Gonzalo Rose. El arte creativo de cada revista fue elaborado por Jesús Ruiz Durand. Las páginas de estos Cuadernos de cuento nos presentan 50 relatos de 39 escritores procedentes de 16 países; diecisiete de ellos peruanos con 28 cuentos; tres de ellos, José B. Adolph, Eduardo González Viaña y Julio Ramón Ribeyro, escriben dos cuentos cada uno, mientras que Juan Rivera Saavedra presenta nueve cuentos breves. Los otros autores escriben un cuento cada uno. De los extranjeros, 22 son de 15 países; 11 de América, tres de Europa y uno de Sudáfrica; destacan dos ganadores del Premio Nobel de Literatura, Miguel Ángel Asturias (1967) y J. M. G. Le Clézio (2008). Todos los trabajos que publicó CSC fueron inéditos, a excepción de algunos cuentos traducidos de idiomas extranjeros que aún no habían sido publicados en idioma español. En su totalidad, podemos considerar que los cinco Cuadernos representan una antología de narrativa peruana y extranjera muy importantes para los lectores de cuentos y para los estudiosos.

Richard Cacchione Amendola / César Corcuera García (editores) XVIII Es interesante observar que algunos de los autores peruanos, que son principalmente poetas, nos muestran también su dominio del género narrativo. Se trata de Julio Ortega (también importante crítico literario), Juan Gonzalo Rose y Manuel Scorza. El en Tomo VI presentaremos un Índice comprensivo de los contenidos de estas colecciones. Los Editores

XIX CUADERNOS TRIMESTRALES DE POESÍA: TESTIMONIO El Grupo Cuadernos Trimestrales de Poesía se formó en torno a la generación del 40, nacida de los Juegos Florales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, de Lima, cuyos premios los entregara don José Gálvez en el Teatro Municipal, en ceremonia memorable; y ha tenido como órgano de difusión la revista que le dio el nombre, y que principiamos a editar el año 40 en la vieja y recordada imprenta Bustamante y Ballivián de la calle Guadalupe, en presencia, todavía, de uno de los más exquisitos poetas peruanos, don José María Eguren que, a la sazón, gastaba sus últimos años entre la juventud. La característica de la revista que lleva el título general de Cuadernos y un subtítulo en cada edición trimestral, la principiamos a editar con el nombre de Estancia de la voz, con la siguiente advertencia: «…estos poetas se han cortado las manos y las rodillas: así no suplican nada ni se humillan ante nadie». Fuertes en su juventud, puros en su interés, dignos en su verdad, rectos en su actitud; saben dónde ésta el hombre y dónde está el poeta. El arte es bello; pero, con Wergeland, creen que primero es el hombre y después el artista. En ellos se dan los valores morales en armonía con los valores estéticos. No sacrifican la estética del arte. Lejos la sombra de Chocano. Viven su tierra y su hora. Lejos la ronda de Eguren. La mayoría poetas florales, tienen un timbre: la angustia; y una raíz, el pueblo. Tal vez se les escuche cuando todos hayan muerto. Habrá que exhumar más huesos. Mientras tanto, «ahora callan porque hablaran después…». Las firmas: Eduardo Jibaja, Julio Garrido, Mario Florián, Marco Antonio Corcuera, Luis Carnero Checa y otros, los llamados «poetas del pueblo».

Richard Cacchione Amendola / César Corcuera García (editores) XX A Estancia de la voz siguieron Documentos de hermanos, Constancia del gesto, Moisés y los peregrinos, Ingreso al valor, (…). El tiempo se encargó de dispersarnos por distintos caminos, y fue sólo en diciembre de 1950 que reiniciamos la publicación, ya formado el Grupo en esta ciudad, con Wilfredo Torres Ortega, Horacio Alva, Carlos Berríos, Héctor Centurión y Marco Antonio Corcuera, alrededor de las aulas bolivarianas que habían visto florecer al Grupo Norte, tan rico en tradición. Bajo este signo apareció la primera entrega de la segunda época: El mar y sus palabras, que fuera recibido por José Eulogio Garrido con estas frases: «Y el título, más que la calidad misma del Cuaderno, está revelando que, quienes lo escribieron y lo han lanzado al viento, tienen que hacer y que ver con la poesía. Y así tiene que ser, porque sólo gentes, o entes con esa tara, pueden tomarse el derecho de atribuir palabras al mar, sin su autorización. Y si el mar no está protestando, que yo sepa, será o porque no ha tenido tiempo de enterarse o porque las susodichas palabras no le han parecido mal. Y si el mar no está protestando, menos lo haré yo que soy menos que nada…». A este «hito inicial en trance de perennidad, sembrado en el clima nutricio de la voz», siguieron: Vértice del canto, Sendero junto al trino, Magnitud de entrega, La voz del espejo, Entre el alma y el tiempo y cincuenta títulos más. En Cuadernos han escrito casi todos los poetas vivos del Perú, de generaciones tan distantes en el tiempo como las representadas por Alberto Ureta y Beethoven Medina, y poetas tan valiosos de otras latitudes como Carlos Castro Saavedra, Adalberto Ortiz, Juvenal Ortiz Saralegui, Gerardo Diego, Leopoldo Panero, Pedro Mir, Germán Pardo García, Nicolás Guillén, Marcel Henner. Cuadernos ha rendido homenaje a Luis Valle Goicochea, finísimo y tierno poeta liberteño, dueño del diminutivo y del amor infantil, a Gabriela Mistral, la única nobel americana, maestra entrañable y cantora de la vida y de la muerte; y a José Gálvez, poesía floral que humedeció con sus versos el alma nativa del país; «voces que recoge y conserva el tiempo para darles perennidad de vida y fijarlas, definitivamente, en el amanecido corazón de América». A César Vallejo, en el vigésimo aniversario de su muerte, le

Cuadernos Trimestrales de Poesía - Cuadernos Semestrales de Cuento XXI dedicamos dos números; Perú al pie del orbe y Es como si contaran mis pisadas, títulos tomados de sus versos, recogiendo los poemas que le dedicaron sendos creadores de otras tierras. Sobre Cuadernos se han pronunciado juicios elogiosos en diarios y revistas de muchas partes del mundo, por firmas tan valiosas como las de Alfonso Reyes, Rafael Alberti, Allen Ginsberg, Elvio Romero, Nicolás Guillén, Benjamín Carrión, Lisandro Otero y muchos otros. Al conmemorarse diez años de su existencia en diciembre de 1960, Cuadernos convocó al concurso El Poeta Joven del Perú, que ganara Javier Heraud y César Calvo con sus libros El viaje y Poemas bajo tierra, respectivamente. Siguieron quinquenalmente los concursos hasta el celebrado en diciembre de 1990. Ganado por Manuel Ibáñez, fallecido recientemente, y Winston Orrillo, con los libros La ciudad otra vez y Travesía tenaz; por Antonio Cillóniz; y José Watanabe, con los libros Después de caminar cierto tiempo hacia el este y Álbum de familia; Jesús Cabel y Julio Carmona con Cruzando el infierno y A orillas del amar; Jorge Eslava Calvo y Beethoven Medina, con De fauna y dioses y En las siete estaciones de Kaivalya; Luis Eduardo García, con su poemario Dialogando el extravío, y, finalmente, Monserrat Álvarez, la primera mujer que gana el concurso, conjuntamente con David Novoa Jiménez, con los libros Filosofía ilógica e Itinerario del alado sin cielo. Cuadernos nos ha deparado el honor de ser recibidos por la Comunidad Latinoamericana de Escritores, con oportunidad de su Segundo Congreso, realizado en México en 1967; por la Asociación de Escritores de Montevideo, en 1965, de La Plata, Santiago y Río de Janeiro; asistimos al II Encuentro de Escritores de Latinoamérica y España, realizado en Guayaquil, en 1977; y últimamente por la Academia Iberoamericana de Poesía, de Madrid. Hemos concurrido a los encuentros nacionales de poesía y cuento, realizados en el Perú: Arequipa, 1957; Arequipa, 1964; Chiclayo, 1966; Tingo María, 1977; Cajamarca, 1977; y Trujillo, 1982. Hemos culminado una empresa que, recogiendo las frases de José Eulogio Garrido, «es lírica hasta más no poder; lírica por su trayectoria, lírica por su incontaminación y lírica por su osadía anticomercial».

Richard Cacchione Amendola / César Corcuera García (editores) XXII Se ha cumplido la tarea impuesta; son testigos los poetas de todas partes. No paramos en obstáculos ni adversidades, y con orgullo podemos decir que no hemos mendigado el favor oficial ni el aviso pagado: al habernos cortado las manos y las rodillas, nos impidieron suplicar y humillarnos; hemos puesto a la poesía en su tope, donde debe estar y permanecer siempre. Las páginas de Cuadernos están limpias en la luz de su papel, porque la poesía debe ser así: clara como una lámpara, simple como un anillo, en frases de Neruda. Esta tierra bendita de La Libertad ha sido generosa con sus poetas y ellos la han enaltecido. Bastaría citar a Vallejo, poeta mayor en todas las dimensiones, a Wilfredo Torres Ortega, poeta de nuestro Grupo, cantor de la costa y el mar peruanos con frases de un no gastado brillo, y cuyos quilates no acabara jamás el tiempo. Poeta tiernísimo y hermano entrañable, con quien compartimos las más dulces horas de la juventud. Luis Valle Goicochea, cantor del campo y de la niñez; y Romualdo Valle, robusto poeta social, entre otros muchos. Después de diez años de silencio, por causas del incesante costo de la vida, hemos recurrido al Concejo Provincial para que reviva la revista que, en su tiempo, fuera la decana en su tipo en habla española; prestigiando en el mundo de las letras a Trujillo, que se precia de ser capital del intelecto peruano. (Artículo recogido en Tareas de la palabra, Guayaquil (2010), pp. 163-167. Publicado en La Industria de Trujillo, 2 de febrero de 1992).

XXIII EN TORNO A CUADERNOS Luis Cardoza y Aragón afirma que la poesía es la única prueba concreta de la existencia del hombre. Si esto es así, si la poesía tiene directamente que ver con nosotros, si constituye el testimonio del sufrimiento de la humanidad, como agrega Baudelaire, ¿por qué la despreciamos, por qué la tenemos a menos y hasta la relegamos al olvido? La filosofía y la ciencia no han logrado explicar todavía el misterio de la vida; la primera, valiéndose de los más refinados instrumentos electrónicos; la segunda, de un riguroso razonamiento lógico. La poesía, en cambio, con el solo auxilio de la intuición, como lo apunta Saint-John Perse, nos ha convencido de que existimos. Ella ha descendido a lo más abstruso del ser y se ha elevado al infinito del universo. Para ella no existen vallas de espacio y tiempo; todo lo ha superado, al extremo de convertirse en el aire de la creación. Sin embargo, no faltará quien la denueste y la relegue al lugar de los trastos inservibles, porque la realidad se ha empapado de materialismo y sus nubes no dejan pasar los tibios rayos de la luna. ¿Qué, si no la poesía, es el amanecer bullicioso de los mercados, el tañer de las herramientas en las fábricas, el golpe de las olas en los acantilados; la vida, en una palabra, con toda su esencial naturaleza? Estos razonamientos vienen a cuento al considerar la posibilidad de revivir Cuadernos Trimestrales de Poesía, revista que, hasta 1980, fue decana en su género de habla española y lo seguirá siendo, porque tenemos la seguridad de que su silencio es momentáneo y tal vez necesario para hacer sentir su ausencia. Es verdad que ella, la poesía, corre paralela a nuestra vida, verdad también que hemos jurado mantenerla hasta que nos falten las fuerzas.

Richard Cacchione Amendola / César Corcuera García (editores) XXIV Seguiremos creyendo, con el viejo Bécquer, que existirá mientras haya esperanza y recursos, y persista un misterio para el hombre. De ahí nuestro agradecimiento a las buenas gentes, que todavía y felizmente existen, creen en nosotros y nos ayudan. Eduardo Li Lam, Gerente General del Banco Nor Perú y Carlos Chávez Saldaña, apoderado del mismo Banco, con quienes hemos constituido la base de un fondo editorial con los aportes del honorable Concejo Provincial, Banco Nor Perú, Continorte, Cementos Norte Pacasmayo S. A., Sociedad Cervecera de Trujillo y Compañía Industrial Nor Peruana, fondo que esperamos se incremente para que su servicio de intereses asegure la permanencia regular y decorosa de la revista. Nuestro agradecimiento, igualmente vivo, para nuestros amigos Segundo Llanos Horna, distinguido periodista, ex presidente del Colegio de Periodistas de La Libertad, por su generoso y bien construido artículo sobre la revista, en que se refiere, en términos tan generosos, a nosotros; y al poeta Santiago Aguilar, presidente del Frente de Escritores de La Libertad, por su adhesión y su apoyo en otro artículo publicado en este diario. Seguros estamos también de convocar, dentro de poco, al VI concurso El Poeta Joven del Perú para la Semana Jubilar de la ciudad y conmemoración del 450o aniversario de la fundación de Trujillo. (Artículo recogido en Tareas de la palabra, Guayaquil (2010), pp. 168-170. Publicado en La Industria de Trujillo, 15 de enero de 1985).

XXV EL ANDE Y EL MAR EN LOS POETAS DE CUADERNOS El Ande y el mar se encuentran presentes en los versos de los poetas fundadores de Cuadernos. Ellos se repartieron esas dos regiones del territorio lírico: Berríos y Corcuera en el Ande; Alva y Torres Ortega en el mar. Carlos Humberto Berríos, sonetista nato, hábil cantor de los lares serranos con acento patriarcal, cuyo eco rodó por las aguas del Chamaya entre las piedras preciosas de sus versos. Él hizo una dúctil armazón de las catorce líneas, templándolas como cuerdas de un instrumento antiguo, de sonoridades extrañas para oídos actuales; incurriendo, a propósito, en arcaísmos que él deseaba remover, o mejor revivir, como quien desempolva un trasto querido que antaño significó mucho para su dueño. Berríos amó la metáfora sonora de Chocano, que invade territorios epopéyicos, y la fue domando hasta convertirla en una paloma sombreándose en las riberas del sueño. Ahí están sus estampas serranas que el tiempo perenniza y trasciende al espíritu fraternal, como esos maceteros colgantes que las lianas desbordan para enredarse en los hierros de las ventanas. ¿Todavía vive Bécquer y acciona sus pupilas? Se diría que está fuera del tiempo, que su transmutación salta varias etapas, para arrojarlo en un mundo irreconciliable, materialista y ajeno a lo espiritual. ¿Bajo qué signo nació este hombre extraño y, a la vez, común y familiar, que para algunos resulta de otra época? ¿Qué ángel guió sus pasos por el sendero que hubo de transitar? No lo sé. Heredero de la bohemia de su tiempo y bebedor de las lágrimas de las parras que cantara Martínez Luján. Poeta empecinado, desnudo de ambición, sin artificios ni atavíos; «amical», como solía decir; «contertulio», decidor, artista y caballero. Ahí están sus libros: Los cactos de mi predio, Valle multicorte, Latido y rumor de fronda, Surco y simiente, y otros.

Richard Cacchione Amendola / César Corcuera García (editores) XXVI Marco Antonio Corcuera se detuvo en las cosas de aparente intrascendencia: las flores silvestres de los campos, los pájaros salvajes y las estancias olvidadas y lejanas, pero teniendo presente el Ande majestuoso, que empequeñece y sobrecoge. ¿Qué somos al fin y al cabo? Apenas orugas que se arrastran sobre el rugoso lomo de la tierra. Es en esta aureola de metafísica y misticismo, en frases de Luis Alberto Sánchez, que se desenvuelve, como un remanso en el recodo de la vida, la vena lírica y traviesa de la trova andina, llevada al verso culto usando el sonetillo octosílabo, ya que toda voz viene del pueblo y va hacia él, como sentenció Vallejo. Ahí están su Semilla en el paisaje y Los aires del alhelí. El amor a la tierra es trascendente; va más allá del simple artificio que hace crear al poeta. Todo está contemplado con minuciosidad matemática en Sendero junto al trino, donde la rima recorre las cuartetas y los tercetos en difícil contrapeso de orfebrería. El mar y sus circunstancias fue tratado, tal vez en forma que no se repita jamás, por Wilfredo Torres Ortega: El cielo, el mar y tú, El mar y sus palabras. ¿Qué hizo este divino cantor? Entregó su propio corazón a la lírica entre vaivenes de olas salobres, vuelo de pájaros marinos, gargantas de ahogados, muelles de nostálgicos adioses y territorios oníricos poblados de peces, sirenas. Convirtió en símbolo de su poesía a esa avecilla piadosa que corta con sus alas los alisios de la vida y en sus menudas huellas en la arena describe el alfabeto de las olas en letanía de inmensidades. Nunca, repito, el mar tuvo más excelso cantor. Fue tal la intensidad con su ser, con su esencia, con el alma prístina que avizora el celaje moribundo del sol, el bermellón de las nubes, que supo interpretar mar afuera la pequeñez del hombre, la orfandad de su envoltura. Wilfredo Torres Ortega, su solo nombre es ya un poema. Pareciera inserto en algún verso del Cante jondo de García Lorca como un hijo o nieto de Camborios, un gitano de pura ley.

Cuadernos Trimestrales de Poesía - Cuadernos Semestrales de Cuento XXVII Horacio Alva es el cantor natural de la costa norteña, del litoral sediento que espera el agua que lo fecunde. En su Pacasmayo nostálgico sembró el grano arrocero de su inquietud lírica, elaborando la palabra para darle al páramo la celebración del verso. En el lindero, que muchas veces invade, se hace a la mar en su barca de ilusiones, y se deja arrastrar por la corriente como los veleros que arrían sus lonas y se duermen en las olas. Pero es el médano su hábitat; allí planta su bandera y construye su casa, junto a la lagartijilla rastrera, a los zorros zainos, al pájaro bobo y al chilco, que resisten la sequía; sin faltar, naturalmente, los espinos, la algarroba que alimenta con sus frutos a los cabritos destetados y a la sierpe traicionera que engulle pajarillos y atemoriza a campesinos. Mario Florián, poeta neo-nativista contumacino, dice que la poesía, como los ríos bulliciosos del verano, ha bajado del Ande por las vertientes de los valles y es el alma del aravico incaico, el que debe comandar el pensamiento del poeta de esta época para que se manifieste la poesía con el esplendor de otros tiempos. Recogiendo este pensamiento, se podría decir que en Cuadernos se dieron de la mano las dos grandes regiones naturales del Perú: el Ande y el mar. (Artículo recogido en Tareas de la palabra, Guayaquil (2010), pp. 171-174. Publicado en La Industria de Trujillo, 8 de noviembre de 1990).

XXIX LOS CONCURSOS EL POETA JOVEN DEL PERÚ En el ágape que le brindamos en mayo de 1960, en Lima, al poeta norteamericano Allen Ginsberg, autor de Aullido y formante del grupo Beat Generation, nació la idea de crear el concurso El Poeta Joven del Perú. Entre los asistentes, los poetas Juan Gonzalo Rose, Francisco Bendezú, Washington Delgado, Marco Antonio y Arturo Corcuera, y algún otro. Desde entonces, y de esto hace cuarenta años, se ha llevado a cabo quinquenalmente hasta llegar a la edición octava, que se está convocando actualmente. La revista que los lleva a cabo es Cuadernos Trimestrales de Poesía que, en su tiempo, fue la decana en su especialidad en nuestro idioma. La primera edición, tal vez la más renombrada, por haber correspondido el premio compartido a Javier Heraud, poeta héroe que fue a llevar su vida por los prados de Madre de Dios, se realizó en diciembre de 1960. Los libros ganadores fueron El viaje, de Heraud, y Poemas bajo tierra, del no menos importante César Calvo. El segundo premio correspondió a Mario Razzeto, con su libro Las palomas y la fuente. En aquella oportunidad se otorgaron por el jurado cinco menciones honrosas: a Carmen Luz Bejarano, Ricardo Espinoza Salazar, Livio Gómez, Juan Paredes Carbonell y Alberto Vega. La segunda edición, realizada en 1965, correspondió el primer premio, también compartido, a nuestro Manuel Ibáñez Rosazza (La ciudad otra vez) y a Winston Orrillo (Travesía tenaz). El segundo premio fue para Luis Hernández Camarero y su bello libro Las constelaciones. Las menciones honrosas fueron para Juan Ojeda (Elogio de los navegantes), Luis Enrique Tord, Mercedes Ibáñez y José Watanabe.

Richard Cacchione Amendola / César Corcuera García (editores) XXX La tercera edición, de 1970, compartida entre los poetas Antonio Cillóniz (Después de caminar cierto tiempo hacia el este) y José Watanabe (Álbum de familia), tuvo tres menciones honrosas para Carlos Degregori, Jorge Díaz Herrera y Manuel Dammert. La cuarta edición, de 1975, la ganó íntegramente el poeta Jesús Cabel con su libro Cruzando el infierno, correspondiendo el segundo puesto a Julio Carmona (A orillas del amar) y las menciones honrosas fueron para Jorge Hugo Girón, Idolberto Alarcón, Carlos López Degregori y Miguel Ángel Rodríguez Rea. La quinta edición, de 1980, correspondió íntegramente al poeta Jorge Eslava Calvo con su libro De faunas y dioses; el segundo puesto a Beethoven Medina (En las 7 estaciones de Kaivalya); y las menciones fueron para Jesús Granados Aponte y Andrés Gerardo Unger. La sexta edición, de 1985, fue ganada por el poeta piurano Luis Eduardo García con su libro Dialogando el extravío. Las menciones honrosas fueron, esta vez, para Carlos Contreras, Franco Arnaldo Chico, Juan Carlos de la Fuente, Beethoven Medina y Fernando Obregón Rossi. Y la última, de 1990, la ganaron los poetas Monserrat Álvarez con su libro Filosofía ilógica y el casagrandino David Novoa Jiménez con Itinerario del alado sin cielo. Las menciones honrosas correspondieron a Luis Felipe Flores, Alfredo Herrera Flores y Armando Agüero Collins. El octavo concurso está caminando, según las bases que se están dando a conocer, hasta diciembre de este año, con un premio pecuniario de cinco mil nuevos soles, donados por la Municipalidad de Trujillo. ¿Qué han significado estos eventos? El descubrimiento de nuevos valores en la lírica peruana. Todos los ganadores son ahora poetas consagrados. El prestigio del concurso, a través de los años, se ha debido a la constancia y seriedad con que ha sido convocado e, igualmente, a la ayuda prestada por instituciones públicas y privadas, entre las cuales

Cuadernos Trimestrales de Poesía - Cuadernos Semestrales de Cuento XXXI sobresale el Municipio de Trujillo y su alcalde Ing. José Murgia Zannier, tan sensible a la cultura de la región. Repetimos: no abandonaremos esta empresa lírica mientras tengamos fuerzas, ya que nuestro mayor orgullo es haber contribuido en algo a la cultura poética del país y al homenaje rendido a sus poetas jóvenes, que hacen la belleza de la palabra. (Artículo recogido en Tareas de la palabra, Guayaquil (2010), pp. 175-177. Publicado en La Industria de Trujillo, 28 de marzo de 1985).

Richard Cacchione Amendola / César Corcuera García (editores) XXXII Felicitación por los diez años de la revista Cuadernos Trimestrales de Poesía firmada por Manuel Scorza, Reinaldo D’Amore, Oscar Corcuera, Augusto Tamayo Vargas, Washington Delgado, Sebastián Salazar Bondy, Hernando Cortés, Raquel Jodorowsky, Hudson Valdívia, Abelardo Oquendo, Carlos Alfonso Ríos, Eleodoro Vargas Vicuña, Alberto Ureta, Raúl Zamalloa, Silvio de Ferrari, Macedonio de la Torre, Félix Álvarez Brun y Enrique Barboza.

Cuadernos Trimestrales de Poesía - Cuadernos Semestrales de Cuento XXXIII Firmas de César Calvo, Felipe Sanguinetti Lazo, Demetrio Quiroz-Malca, Livio Gómez, Reynaldo Naranjo, Mario Florián, Gustavo Valcárcel, Carlos E. Zavaleta, Sandro Mariátegui, Juan Gonzalo Rose, Alberto Tauro del Pino, José Casapía, José Durand, Guillermo Ugarte Chamorro, Edgardo Pérez Luna, Sarina Helfgott, Manuel Beltroy, Javier Heraud, Arturo Salazar Larraín, Hugo Bravo, Miguel Ángel Ugarte Chamorro, Mario Razzeto, Alfredo Ruíz Rosas, Luis León Herrera, Antonio Fernández Arce y José Miguel Oviedo.

Richard Cacchione Amendola / César Corcuera García (editores) XXXIV Firmas de Luis E. Valcárcel, Jorge Puccinelli, Armando Zubizarreta, René Casanova, Augusto Salazar Bondy, José León Barandiarán (Rector de la UNMSM), José María Arguedas, Estuardo Núñez, Carmen Luz Bejarano, Genaro Carnero Checa, Federico García, Francisco Izquierdo López, César Franco, Fernando Tola de Habich, Enrique López Albújar, Rodolfo Hinostroza, Fernando Tola Mendoza, Marco Alcántara, Raúl Peña, Marciano Emilio Méndez Contreras, César Pereira S. y Amado Horna Medina.

Cuadernos Trimestrales de Poesía - Cuadernos Semestrales de Cuento XXXV Miguel Ángel Asturias (Guatemala) Mario Álvarez Penagos (México) Miguel de Anda Jacobsen (México) Antonio Acevedo (Chile) Roberto Armijo (El Salvador) Demetrio Aguilera Malta (Ecuador) José María Arguedas (Perú) Francisco Arellano Belloc (México) Justo Arroyo (Panamá) Manuel Gregorio Balbontín (Chile) Enrique Bello (Chile) Mario Benedetti (Uruguay) Ricardo Julio Bermúdez Alemán (Panamá) José Bianco (Argentina) Carlos Sáenz de la Calzada y Gorostiza (México) Alberto Cañas (Costa Rica) Alejo Carpentier (Cuba) Benjamín Carrión Mora (Ecuador) Augusto Céspedes (Bolivia) Cayetano Córdova Iturburu (Argentina) Fernando Charry Lara (Colombia) Julio César Chávez (Paraguay) René Depestre (Haití) Pedro Díaz Seijas (Venezuela) Fabián Dobles (Costa Rica) Jorge Elliott (Chile) Fermín Estrella Gutiérrez (España) Ricardo Estrada (Guatemala) Roberto Fernández Retamar (Cuba) Fernando Ferreira de Loanda (México) Roberto Fernández Iglesias (Panamá) Juan José Folguerá (Argentina) Hernando Guerrero (Colombia) Gérard Pierre-Charles (Haití) Salvador Garmendia Graterón (Venezuela) Jesús Lara (Bolivia) Raúl Leiva (Guatemala) Juan Liscano Velutini (Venezuela) José Mejía (México) Ernesto Mejía Sánchez (Nicaragua) Manuel Mejía Valera (Nicaragua) Mauricio Magdaleno (México) Concha Vidal (sd) Magdalena Mondragón (México) Augusto Monterroso (Honduras) Thiago de Mello (Brasil) Manuel Morales Viveros (Perú) Benito Milla (España) Miguel Ángel Millán (México) Marco Antonio Millán (México) Ricardo Molinari (Argentina) Marco Antonio Montes de Oca (México) Mario Monteforte Toledo (Guatemala) Juan Ricardo Nervi (Argentina) Thelma Nava (México) Lisandro Otero González (Cuba) Miguel Otero Silva (Venezuela) Luis Oyarzún Peña (Bolivia) Arturo Ruíz de Chávez (sd) Ángel Antonio Rama Facal (Uruguay) Carlos Pellicer Cámara (México) Lilia Ramos Velarde (Costa Rica) Aurora Reyes Flores (México) Bernardo Reyes (México) José Revueltas Sánchez (México) Hernán Robleto Huete (México) Manuel Rojas Sepulveda (Chile) Elvio Romero (Paraguay) Juan Rulfo (México) Samuel Rovinski Gruszco (Costa Rica) Con oportunidad de celebrarse el II Congreso Latinoamericano de Escritores, saludamos a la revista peruana “Cuadernos Trimestrales de Poesía”, a su Director el poeta Marco Antonio Corcuera y hacemos votos por su permanente elevación. México, marzo de 1967

Richard Cacchione Amendola / César Corcuera García (editores) XXXVI (Marco Antonio Corcuera participó en el II Encuentro Latinoamericano de Escritores realizado en México, en marzo de 1967. Los literatos participantes firmaron este saludo para la revista Cuadernos Trimestrales de Poesía. El documento está recogido en la revista No. 41-42, Los días delirantes, diciembre de 1967) Elena Delfina Garro Navarro (México) Freddy Gatón Arce (República Dominicana) Jacobo Glantz (Ucrania) Pedro Guillén (México) Nicolás Guillén (Cuba) Joao Guimaraes Rosa (Brasil) Roberto Guzmán Araujo (México) Joaquín Gutiérrez Mangel (Costa Rica) Antonio de Undurraga (Chile) Efraín Huerta (México) Cristóbal Humberto Ibarra (El Salvador) Jorge Icaza Coronel (Ecuador) Luis Fortunato Iglesias (Argentina) Roberto Ibáñez (Uruguay) Sara de Ibáñez (Uruguay) Enrique Lihn (Chile) Salvador Salazar Arrué (El Salvador) Rogelio Sinán (Panamá) Carlos Solórzano Fernández (Guatemala) Melitón Salazar (Guatemala) Francisco Tovar García (Ecuador) Armando Trasviña Taylor (Bolivia) Edilberto Torres (Nicaragua) Armando Uribe Arce (Chile) Laura Victoria (Colombia) José Valderrama (sd) Carlos Velarde Pareja (sd) José Vásquez Amaral (México) Mario Veloz Maggiolo (República Dominicana) Rubén Vizcaíno Valencia (México) Carlos Wong Broce (Panamá) Manuel Zapata Olivella (Colombia)

XXXVII DISCURSO DE MARCO ANTONIO CORCUERA DIRECTOR DE LA REVISTA CUADERNOS TRIMESTRALES DE POESÍA REMEMBRANZA DE LOS INICIOS DE CUADERNOS Señores catedráticos, jóvenes poetas, señores alumnos Permitidme que a manera de memoria y para que no se lleve el tiempo haga un breve recuento de estos diez años en que hemos transitado el hermoso camino de la poesía. Cuadernos constituye un aporte cultural de Trujillo hacia el mundo a través del Perú. En este camino, ya principiado a recorrer, pensamos llegar más lejos aún, formar una cadena de publicaciones especializadas que una a los poetas del universo en una cruzada para el imperio del espíritu y para que el arte sea la expresión medular del hombre. Esta iniciativa ha sido recogida ya por las revistas Notícias do Bloqueio de Porto, Portugal; Profil Littéraire de la France de Niza, Francia; Génova de Badajoz, España; Caracola, Por qué y Cuadernos de poesía de Buenos Aires, Argentina; Cuadernos Julio Herrera y Reissig de Montevideo, Uruguay; Cántico de La Habana, Cuba; y Poetry de Chicago, USA; entre otras, contando con el auspicio del Palacio Internacional de la Poesía de Bruselas. Un grupo de poetas laureados en los Juegos Florales Universitarios que realizara esta prestigiosa casa de estudios en 1940 inició ese mismo año la publicación de Cuadernos Trimestrales de Poesía, cuyo primer número: Estancia de la voz fuera firmado por Julio Garrido Malaver, Mario Florián, Luis Carnero Checa, Marco Antonio Corcuera, Alfonso Vásquez Arrieta,

Richard Cacchione Amendola / César Corcuera García (editores) XXXVIII Eduardo Jibaja y Guillermo Carnero Hoke. El número fue dedicado al doctor José Jiménez Borja, catedrático de la Facultad de Letras de esta Universidad y vio la luz en la antigua imprenta de Bustamante y Ballivián, de tan rica tradición y en presencia todavía de uno de los más exquisitos poetas peruanos, don José María Eguren, quien gastaba sus últimos años entre la juventud. «Un esfuerzo más por el impulso hacia una mejor posición de nuestra literatura. Esfuerzo joven con fe de conquista. A pesar de las pocas posibilidades del medio, de la incomprensión, de los intereses, estas páginas son la voz de una generación, voz sin arrugas ni canas. Estos poetas se han cortado las manos y las rodillas: así no suplican nada ni se arrodillan ante nadie. Fuertes en su juventud, puros en su interés, dignos en su verdad, rectos en su actitud, saben dónde está el hombre y dónde el poeta. La mayoría poetas florales, tienen un timbre: la angustia, y una raíz: el pueblo. Tal vez se les escuche cuando todos hayan muerto. Habrá que exhumar más huesos (Cuadernos Trimestrales de Poesía, N° 1, Lima)», tales las palabras de advertencia inicial. Documento de hermanos, el segundo número, decía en su prólogo: «ya os he dicho que vamos juntos, hermanos, y a cada paso que damos para que no podáis borrarlo y lo encuentren los que vienen atrás, dejamos una gota de sangre (Cuadernos Trimestrales de Poesía, N° 2, Lima)». Serafín del Mar, en el No. Quinto: Ingreso al valor expresaba: «Y ahora que nuevamente he tocado el alma del pueblo, afirmo que no hay hombre más bueno que el poeta. Y si él está a la altura de la sangre que nos llama desde la noche, no habrá mundo tan “ancho y ajeno”. Un mundo en el que el canto nos redima de la crueldad de los hombres (Cuadernos Trimestrales de Poesía, N° 5, Lima)». Cuatro números más y la publicación desapareció como tantas otras en nuestro medio. Fue preciso que transcurrieran diez años para que Cuadernos viviera su segunda época, esta vez recibiendo la luz en Trujillo, ciudad rectora del pensamiento norteño. Los que la fundamos habíamos egresado, en su mayoría, de la Universidad Nacional de Trujillo, claustro donde florecieron otros movimientos literarios de tal ilustre tradición como el Grupo Norte. César Abraham Vallejo, el poeta peruano más grande de todos los tiempos, había dejado viva la presencia de su paso por Trujillo y estábamos en la

Cuadernos Trimestrales de Poesía - Cuadernos Semestrales de Cuento XXXIX imperiosa necesidad de exaltar su memoria. Cuadernos era el homenaje necesario y es así como bajo su signo, en diciembre de 1950 apareció el primer número El mar y sus palabras, publicación que hiciera decir a José Eulogio Garrido: «Y el título, quizá más que la calidad del Cuaderno, está revelando que quienes lo han escrito y lanzado al viento, tienen que hacer y que ver con la poesía. Y así tiene que ser, porque sólo gentes o entes con esa tara pueden tomarse de atribuir palabras al mar, sin autorización. Y el mar no está protestando, que yo sepa, será o porque no ha tenido tiempo de enterarse o porque las susodichas palabras no le han parecido mal. Y si el mar no está protestando, menos lo haré yo, que soy menos que nada» [palabras recogidas posteriormente en Cuadernos Trimestrales de Poesía, Edición Extraordinaria por las Bodas de Plata, Trujillo, p. 10]. Fundamos esta nueva empresa con Wilfredo Torres Ortega, Carlos H. Berrios, Horacio Alva Herrera, y Héctor Centurión Vallejo. Rezaba su breve dedicatoria: «Hito inicial de la voz; esperanza ahincada en lo futuro. Acento litoral en trance de perennidad» (Cuadernos Trimestrales de Poesía, N° 1, Trujillo). El segundo número: Vértice de canto significó la convergencia de voces amigas porfiando en el empeño de recoger la poética del norte y un avance en cuyo ritmo se ampliaba el horizonte espiritual. El deseo de inquietar las aguas de la cultura en el norte del Perú se vio colmado porque lo que se iniciara como un movimiento local se desbordó luego hacia los ámbitos del país. De los veintiséis números editados recogemos algunos nombres sugerentes tales como: El Mar y sus palabras, Sendero junto al trino, Tala en el silencio, A través del hombre, Libertad cabal, Luz para el sol, Muera la muerte, Raíz del agua, Fuego al silencio, La luz incorporada, Presencia del salmo, Todavía del hombre, Celebración del destino, y Semilla en el paisaje. En Cuadernos han escrito casi todos los poetas vivos del Perú de generaciones tan distintas en el tiempo como las representadas por Alberto Ureta, y Javier Heraud y César Calvo, los recientes triunfadores. Hombres de todas las tendencias, escuelas o grupos literarios, sin distinción alguna. Pero como este no era el límite propuesto, desde el número quince

Richard Cacchione Amendola / César Corcuera García (editores) XL aparecieron los nombres de poetas latinoamericanos primero y europeos después y últimamente se ha principiado a publicar la sección traducciones a nuestra lengua de poetas que han escrito en otros idiomas, sección a cargo del poeta Francisco Bendezú. He aquí algunos de los poetas extranjeros que han honrado las páginas de la revista: Juana de Ibarbourou, Carlos Castro Saavedra, Adalberto Ortiz, Juvenal Ortiz Saralegui, Pablo Neruda, Alberto Cardona Peña, Gerardo Diego, Leopoldo Panero, Oscar Acosta, Pedro Mir, Marcos Fingerit, Germán Pardo García, Manuel de Castro, Nicolás Guillén, Luis Ricardo Furlán, y otros. Nota periodística publicada el 11 de enero de 1961, informando sobre la premiación a los ganadores del primer concurso El Poeta Joven del Perú.

Cuadernos Trimestrales de Poesía - Cuadernos Semestrales de Cuento XLI En Cuadernos se ha rendido homenaje a Luis Valle Goicochea, Gabriela Mistral y José Gálvez, (voces que recoge y conserva el tiempo para darles perennidad de vida y fijarlas, definitivamente, en el amanecido corazón de América). A César Abraham Vallejo (Nos. 19 y 20 Es como si contaran mis pisadas y Perú al pie del orbe) en el XX aniversario de su muerte. A la convención de escritores y artistas del Perú, a las universidades de Trujillo y Arequipa y a la ciudad de Trujillo en su primera semana jubilar. Sobre Cuadernos han pronunciado juicios elogiosos revistas del continente y de Europa y escritores de tanta valía como Alfonso Reyes y Juvenal Ortiz Saralegui, ya fallecidos, Jorge Luis Borges, Adalberto Ortiz, Henri de Lescoët, Egito Gonçalves, entre los extranjeros y entre los peruanos Ciro Alegría, Alberto Hidalgo, José Eulogio Garrido, Gustavo Valcárcel y otros. En Cuadernos se han inspirado muchas revistas de poesía en el país: Cuadernos de Poesía de Piura, Piedra y Nieve de Huaraz, Cuadernos Primero de Mayo de Lima, Cuadernillos de Poesía de Jauja, Cuadernos Poéticos de la ANEA, Arequipa y movimientos similares de Callao, Huancayo, Cuzco, etc. La revista en su tiraje regular de 1,000 ejemplares recorre todos los continentes y llega en canje a gran número de poetas y escritores extranjeros incluyendo a los países que están más allá de la llamada “cortina de hierro”. Un hecho digno de mencionarse es el de que Radio Moscú haya transmitido en español poemas de uno de los Cuadernos. Algo realmente enaltecedor para la revista y especialmente para el que os habla significaron los homenajes recibidos en Montevideo en 1958 y en Nueva York en Agosto de este año por el Grupo de “Cuadernos Julio Herrera y Reissig” que comandaba Ortiz Saralegui en la capital uruguaya y por el “Círculo de Escritores Latinoamericanos” de la ciudad de los rascacielos. Para cerrar dignamente estos diez años de poesía a iniciativa de los poetas Edgardo Pérez Luna, Francisco Bendezú, Javier Sologuren y Arturo Corcuera, se convocó al concurso “El Poeta Joven del Perú” que ha tenido cumplido éxito gracias a los aportes económicos de conocidas casas comerciales de Trujillo y a la concurrencia de más de 200 poetas

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