Richard Cacchione Amendola / César Corcuera García (editores) XXIV un pino de copa que han bautizado como «Pino soñador». No se sabe a ciencia cierta quién lo sembró, pero de esto hace ya más de un siglo (se dice que fue don Óscar E. Corcuera). El gatillo del revólver está en El Quique, la fuente de agua más pura y rica que ha sembrado tantos romances; eso, a la entrada del pueblo, viniendo de Cascas; y, por último, el cañón, que está en la calle que va al cementerio. Aparte de su Plaza, con un malecón muy hermoso, sus cuatro palmeras y sus árboles ornamentales, tiene otra placita, llamada David León, nombre de un militar contumacino que peleó y murió en la Guerra del Pacífico. Su plano es muy inclinado, pero da la idea de un nacimiento si lo miramos desde la Banda. Sentados: Wilfredo Torres Ortega, Carmen Luz Bejarano, Carmela Izaguirre y Antonio Osores. De pie: Felipe Sanguinetti, Ricardo Espinoza, Arturo Corcuera, Livio Gómez y Mario Razzeto. En última fila: César Calvo, Marco Antonio Corcuera y Javier Heraud. (Luego de la premiación de la primera edición del concurso El Poeta Joven del Perú, diciembre de1960).
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