Cartas a mi hijo : psicología de la mujer
. 1 XV LA VERACIDAD , La mentira es hija del infierno, como lá verdad lo es del Cielo. El gran poeta francés ha dicho: ccSatanás tiene dos nombres, se llama Satanás y se llama Mentira". Y si puede haber algo, hijas mias,más repugnan– te que un mentiroso, algo más feo, es una mentirm:;a. Por desgr-acia es éste un defecto de que adolecén con más frecuencia las mujeres que los hombres. Preciso es decir, sin embargo, para disculparlas hasta donde puede admitir disculpa semejante vicio, que muchas veces son ellos,los que l~s obligan a ellas a faltar a la verdad. ·El hombre es un sér imperfecto; pero quiere, exi– ge, que la compañera que Dios le ha dado, sea perfec– ta; y ésta, que no lo es, porque no existe la perfección sobre la Tierra, finge serlo para contentar a su rey y señor.• De aquí que todo el sutil talento de que la na– turaleza la ha dotado, lo emplee en simular las buena~ c.ualidades que le faltan y en di8imular los defectos que le sobran. Pero por esta misma dificilísima tarea a que se consagra en cuerpo y alma, es más digna, de · compasión que de vituperi0. El hombre tiene el dere– cho de mostrarse tal cual es. Sabe que se le acepLa y se le ama apesar de sus faltas; y aun muchas vecee - doloroso es confesarlo-a causa de ellas, y, por lo -229-
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