Boletin del Ejercito

4 un modo tal la reciprociclacl, que· la. vida del uno es el complemento de la vida. del otro. En este estado se encueutrn,n el Perú y el Ecuador rclati vailientc, porque sus intereses materiales, tanto como los políticos y morales, los impelen irresistiblemente á la fraternidad · y :( ln. union. Los 'Gobiernos que so opn:siesen á esta ley de la nai.uraleza y <le la sociedad, so opondrian á una corriente impetuosa, cuyo curso no podrían detcna1· sino por un moménto, para que su velocidad y su fuerza fueran mayores despues. Por el contrario, los que le procuran la paz, dejan regadas las semillas de un ~esarrollo progresivo, porque ella es como el rocío fecundante de la tierra que co1ffiorte los yermos n.solados en campos de vejetacion y de hermosura. El Perú y el Ecuador, penetrados de esta vcrd.ad se han ligado por un Tratado p{1blico en el que sobren,b:mdan el espíritu amci-icano, el sincero deseo ele la reconciliacion y los sentimientos de una verdadera amistad. Al leer ese documento significativo se comprende que son dos Repúblicas las que ha,n negociado, porque el espíritu de la democdcia y el aliento ele la Libertad vivifican y se .sienten en cada nna de s·.1s cláusulas. El Perú con todos los elementos de su poder aparee~ dócil y generoso; el Ecuador con todas las desgracias de su situacion, noble y justiciero. Ambos han conserva.do su dignidad, ambos han sido celos~ do su honor,-el Perú ha sido prodigo en medio de la indulgencia, el Ecuador ha, sido cuerdo para conocer la magnanimidad. Si 'las cuestiones de honra se han solucionado con esquisita delicadeza, las de interes lo han sido con caballerosa generosidad. No son dos beligerantes animados de prevenciones mezquinas los q ne tratan, son dos hermanos queriJos, como dijo S. E. el General Castilla en su Proclama del4 del pasado, los que transijen sus diferencias. En todo esto no puede dejar de reconocerse la noble conducta del Perú, la .filantropia y fraternidad que dirije szt política, como la califica S. E. el General Pranco en su decreto de ratificacion. ¡CutÍn distinto habria sido el resultado si otra N acion con iguales elementos á los suyos, pero con índole menos eleYada, hubiese sido la demandante! La nacionalidad ecuatoriana, tal vez, habria desaparecido ó, por lo menos, océanos de sangre habrián corrido para sostenerla. El enorme peso de la deuda por los gastos de la guerra habria sido bastante para abrumar á este Estado y esclavizarlo á la conservacion de su crédito; y nada! habria tenido que ~ensurarse, porque el Perú estaba en su derecho para hacerlo, conforme á las leyes internacionales y á la práctica consuetudinaria. Desde que el Ecuador ha reconocido la justicia del gabinete perua- :1.10 otorgandole úmplias satisfacciones y cond~n_n.ndo la conducta de la pasada Adm1111stracion de esta República, unica rcspousn,blc de los males que hubieBOLETIN DEL F:~ERCITO. sen sobrevenido, estaba en el caso <le reconocer los gasLo:-; q ne el Perú se vjó preci;:;i.1.Llo ú crupr<.:ml c l' para, alen.nzn.r la reparacion de los agravio. , la denegaciou de la justicia, y cnidar su independencia,, contra la coalicion pérfida y desleal de dos ,fo los Gobiernos de las Repúblicas limítrofes. El Perú no hacia sino la guerra defensiva, porque buscn.- ba la revindicacion de sus derechos injusta. y tenazmente vulnerados: el agresor era el que atentaba contra estos derechos sin razon,y á él, segun los principios del Derecho público,tocaba resarcir y reparar todos los dafios, de donde se deduce legitimamente, el de abonar los gnstos de la guerra, El Perú, sin embargo, ha renunciado espontánea.mente á hacer este cargo, 110 solo porque ha cousiclerado la sitnacion rentística del Ecuador, lo que no habría sido razon suficiente, ni tan elevada como el sentimiento del Perú, pues los Es• tn.dos que se hallan en tal condiciou, reconocen el crédito y otorgan una garantía material, sino porque no ha querido deja,r recuerdo alguno de laa pasadas desa.venencias con una Na~ cion h~rmana, que siempre ha mirado con predileccion particular, y á quien hn. ayudado en sus conflictos, con su influencia monal y con su tesoro, como francamente lo a;:3entó el 1·. Gomez de lp, 'l'orre, hoy miembro del Gobierno Provisorio, en su Memoria presentada al Congrnso, como Ministro del Ecuador. En cambio de e tas muestras de deferencia, el Perú no aspira á ot'ra cosa., mas que & merecer Jel Ecuüdor, como de todos los pneblos de la tierra, el convencimiento de que su política es leal y está basada en el respeto ú los derechos de las .,..aciones para que se respeten los suyos. Así como siempre está pronto á hacerles cumplida jn:sticia. por débiles que sean, no soporta que se le niegue la que le corresponde, aunque la defensa del derecho le cueste sucumbir bujo una fue1·- za mayor. El salvad el principio, él mantendrá ileso el honor, se captará las simpatias del universo, y será un ejemplo saludable para la América. Nada. mas propio que el Gobierno que habia tenido la ,fortuna de apercibirse de las miras desinteresadas de la K a.cion peruana y de su General en Jefe, y negociado, en consecuencia, la paz que se le brindaba sin ninguna condi- - cion humillan te; sirviendo de órgano al júbilo del pueblo ecuatoriano, celebráse tan importante acontecimiento con demostraciones de pública alegria. El beneficio de la paz que iba á devolver la tranquilidad & las familias; á levantar el comercio de dos pueblos de la postracion en que yacía ; á impulsar la agricultura; á despertar las industrias; y tí poner en actividad todos los intereses, sin q ne esa diosa de la tierra presentase sobre su blanca vestidura ninguna mttncha de sangre, y sin que las palmas que ofrecia estuviesen nutridas con el llanto de la orfandad, bien merecía que se le considerase como un don de la Providencia, como una prueba señalada de su amor l)Or el . . , ~ amencano, u. cuyos destinos abria s~ucb <le luz y ~le prusperida.J.. El bierno ccuato~·1a11~1 n.pi:cciando d <lamente la s1tuac10n, dispuso las e ta.'S de la paz, segnn aparece del d to que expidió con fecha 28 de Ee S. K el Gran :Mariscal Gral. enJefi J~jórcito del Perú, creyó convenien grado de las relaciones amistosas q es_frechaban por el 1,ratado, ques t;?n, r~presentada en el Ecuador p EJ érc1 to y Armada, se asociase d1 lemnidad de las funciones oficiales 61'den general del 29 dió á cono~ parte que les tocaba y que se cu1~ d_e la manera signiente. El 30, dia signado para la promnlgaciou del T tado, cmpavezaron los buques de ra, colocando las fragatas "Callao "Amazonas' la bandera ecuatoriana el tope mayor, y, por consiguiente, centro de la bandera peruana que moln,ha en los _topes de rnesauay trinquete. A las ocho de la mañan artille ria ecuatoriana esta bleci6 un, teria de siete piezas en el 1-r n.leco con ella hizo las tres salvas de orden za, al izn.rse el pabellon, á las doce día, y tt las seis de la tarde, las que 1 rou contesta.das por las dos fraga En la noche, como en las subsecuen la ciudad se hermoseó con Yi tusas il minacioues : ln.s bandas de mú ica e cutaron agradables piezas dehnte la cn.sa de Gobierno, y entretuvieron la numerosa concurrencia que anim 1,a los portales. El 31, formaron á todo lo largo l\[a.lecon dos baterías del "Escnadron laute de artillería', los batallones" lln.011 , • 'Punyan", "Paucarpata", ''.., d-e ~Iarzo ', ' 1Puno", y dos escuadron del regimiento ' 'Lanceros de la "Cnion" al mando del sefior General, Coma dante General de la 3~ Division. la plaza de armas formó una bate del Ejército Ecuatoriano. A bs U día pasó el sefior General, Jefe del :M. G. con los ayudantes del E ta Mayor, el Sefior Coronel, Comand te C·eneral de Artillería y Caball ría, los oficiales francos y el c01n. dante y oficialidad de la fragata ''Am zonasn á la casa de Gobierno, Y allí salieron ácoropafiando á la Igl Catedral, al :Ministro General, al J fe político, al Comandante General la plaza, ú los Y ocales de la Cúrte ~ perior de Justicia, al Consejo ~fo~( pal, y oficiales francos de l:1 guarmCI ecuatoriana, que eran las personas que se componía la comitiva. A su taguardia marchaba el batallon "Pu yann haciendo la escolta, de honor. la Iglesia se cantó una misa solemne Te-D eum, y pronunció un adecua panejírico el Dr. D.M. Pastor. Laril cion religiosa se ejecutó con toda pompa posible, haciendose las tres vas de costumbre por todos los cuea peruanos que se hallaban forma. en el Malecón, despues que se ciaba la de h batería de la plaza~ yor. Al retirarse la comitiva d~l Te~; plo, el batallan "Punyan' abrió ca

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx