Boletín del Centro Científico del Cuzco
-50- latitud en q' está la boca del rfo Occobarnba aproximadamente, me ha referido que excursionando ele su hacienda á las vertientes orientales de la cadena que limita el Paucartambo por la derecha, tmcontró un río muy considerable en el val.e más ancho y llano que conocía en esa, sEicción de 111. montaña, que él le llamó Montebelo y que intentó fondnr allí una hacienda p~rq11e el t erreno era par- ' fectameDte practicable para abrir un camino cóm~do, desde su hacienda que d1st'1. seis á ocho leguas itineiarias de la parte alta del valle de l'vlontebelo, Asegura que el río, e n la extensión que lo reconoció, tenia caudal bastante y curso tran-:¡uilo parn ser libre- mente navegado en canoa; y que por su dirección juzgaba. que se· i·ía el Purús. Sobre la base ,de este niconocin i<:nto é intentando llegl\t' á ese río, se} propuso hacer uo segundo viajo, parn Jo que obtuvo en el Cuzco un pequeño capital. Incidentes ext.raños á su proyecto derabastaron la expedición que no llegó á realizarse. Ahora si se observa q' á pai·tir de las fuentes del Purús el régi– men general de las agnas acusa una inclinación del terreno al nor ~e, por que el río Manuel Urbano y el de los P0.tos y el ~apahá, ~1luentes del Purús, corren al norte también y que por desembo– car el l\lfono en el Madre de Dios, el Ca rpajali, de la vertiente oriental del Misagua, y todos los demás ríos que forman el Mano, deben dirigirse al Sur á encontrar e 1curso do Ivlontt'bdo que ocu– paríl\ con todos sus Afluentes el espac~o que media Oll'tre el llivortic¡. de la hoyn del Pnrús y las vertientes setentrioñales de la cadena que bordea el Piñipiñi, llamada de Pantia-colla por Gohring. El Carpajalí y el Montebelo formarfon el }fano propiamente dicho, que debe tene,r tantos afluentes como tiene ¡el Madre de Dios en una áre!l igual á la q ne corresponde á la. hoya dd Mano. J~l río Montebelo, como queda dicbo,. es perfecta ro en te accési• ble desde la hacíenda do Laceo. Importarfo un valioso desruori· mi~nto y la dilucidación de los puntoe; oscuros de la geografia d< esa zona, el prncticm: una exploración que puede muy bien ofre· cer un río quo permita el acceso á la feráz región del Oriente, sin los inconvenientes q' presentan hasta hoy el Madre de Dioa, el Mar· capa.ta y el Inambari. Hay olgo más: el año 94 una expedición compuesta de personas expertas, pretendió alcanz'lr el Purús, an– tes de que se supiera el descubrimiento de Fiscarrn.Jd, signiendc ha lomas de la derecha <lel Pancartambo. Efectivamente, empren– dieron la marcha partiendo do los tenemos de la hacionda de c~llanga, y á poco encontraron un camino perfoctameut.e claro que tenia construcciones en ruina en algunas partes, carni no tan bier. conserva.do que les _)?enniti6 t1·asnorta.r sus h"!!1'ies á lomo de mu·
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx