Boletín de la Biblioteca Nacional N° 9
gráfica y catalográfica debe franquear al lector común los secretos que en otros tiempos estuvieron reservados al erudito. Progresivamente debe e1imi~ nar la necesidad de que los estudiosos desarrollen sus instintos policíacos. pa~ ra ubicar los impresos o las piezas documentales que sus labores exigen; y de.. be hacer accesibles unos y otras. y ofrecer al mismo tiempo una noción objeti,.. va de su autenticidad y su valor. Elemento primario en la atención de tales obligaciones es. en la biblioteca moderna, el catálogo. Pero es universal que el ritmo de crecimiento supera a las posibilidades de la catalogación: por el paralelo desarrollo del conocimien~ to y de las empresas editoriales. y porque una institución bien organizada, y dinámica. atrae la colaboración social en forma de canjes y donativos más o menos cuantiosos. Tanto es así. que la Biblioteca del Congreso de los Es~ tados Unidos no tiene representado sino un veinte por ciento de sus fondos en el catálogo formado con tarjetas impresas. Es indispensable. por eso. su~ plementar la información del catálogo con la que puedan proporcionar las bi~ bliografías generales o especializadas que la necesidad o la experiencia acon~ sejan preparar. Y con este objeto ha sido creado en la Biblioteca Nacional el Departamento de Investigaciones Bibliográficas. Tareas bibliográficas suelen ser cumplidas. en las bibliotecas de Esta~ dos Unidos, por los departamentos de referencia o consulta, que elaboran lis~ tas de los libros y artículos donde puede el lector informarse acerca de los tópicos de actualidad. Y. por otra parte. los millares de bibliotecas estata~ les y locales, de universidades e institutos, de asociaciones y empresas. han hecho remunerativa la elaboración y edición de bibliografías. y han dado ori~ gen a la vasta labor de la editorial H. W. Wilson. que prepara publicacio~ nes tan ejemplares como Cummulative Book Index, Current Bibliography y Reader's Guide. Pero, no sólo es imposible esperar en nuestro país que una institución particular coopere en este grado a los fines que cumple la Biblioteca Nacional. sino que aún permanece en los campos de la hipótesis la posibili~ dad de establecer un plan de cooperación con otras instituciones de alta cul~ tura. Por eso ha debido fijarse un ambicioso programa al Departamento de Investigaciones Bibliográficas de la Biblioteca Nacional. pues a un mismo tiempo debe efectuar sus tareas especificas y las que todavía imponen los efectos de la destrucción causada por el incendio. En primer lugar. tiene a su cargo la elaboración del censo de impresos: nacionales. conforme aparece en el Anuario Bibliográfico Peruano. Incluye éste los libros y folletos peruanos o referentes al Perú. las publicaciones pe~ riódicas y bibliografías de los escritores peruanos desaparecidos desde 1943. Eventualmente podrá dar cabida a estudios especiales. relacionados con biblio~ tecas y archivos. libros y documentos peruanos. En segundo lugar. el Departamento de Investigaciones Bibliográficas pro~ yecta hacia el pasado su labor. Sucesivamente. deberá completar un inventa~ rio de los libros y folletos peruanos aparecidos durante el presente siglo, que hasta hoy no han sido objeto de una bibliografía integral; después deberá per~ feccionar y suplementar las relaciones bibliográficas que Mariano Felipe Paz Soldán y Gabriel René Moreno elaboraron. abarcando la producción del si~ glo XIX; y más tarde se aplicará a suplementar la monumental obra de José Toribio Medina. No ha de ser ésta una tarea fácil de cumplir. pero cabe esperar que no sea sacrificada su continuidad, a fin de que los estudiantes y los eruditos puedan contar con un derrotero fácil y seguro para sus investi- gaciones.
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