Boletín de la Biblioteca Nacional N° 9

22 derecho indiscutible de exigir atención. respeto o guía a sus afanes de leer. sea para erudición. sea para objetivos prácticos, sea para el simple recreo o esparcimiento. Biblioteca de puertas abiertas. Biblioteca de ademán perenne- mente cordial, Biblioteca con incesante afán de superación ha de ser la de Lima. Si la nación es la colectividad. la población. el elemento humano, el país profundo y si el Estado se identifica con la estructura administrativa, la máquina oficial, la tramitación oficinesca, el país legal. más que una Biblio- teca estatal o sirviendo élla solo como base, debemos. construir lo que sea una Biblioteca auténticamente nacional. El Gobierno del Perú decidió. muy acertadamente, que en el nuevo edi- ficio -en el cual se va a invertir una suma total de cinco millones de soles- no actuase la colaboración económica de los particulares ni la contribución económica del extranjero. El Perú tenía que demostrar ante propios y extra- ños su decisión irrevocable de rehacer desde sus cimientos el perdido hogar de su cultura. En estos momentos, ya está asegurada la terminación de di- cho edificio. Podemos desear que avance en una forma u otra; pero ya no cabe duda alguna acerca de su más o menos próxima terminación. Del mis- mo modo, se han gastado desde Junio de 1943 hasta fines de 1945 mas de 165,000 soles dentro del presupuesto administrativo de la institución y casi un millón de soles mediante un crédito extraordinario, para múltiples adquisicio- nes de libros. folletos, periódicos y manuscritos, cantidades que, dicho sea de peso, acaban de ser revisadas en forma especial y minuciosa por la Contra 10- ría General de la República. Pero al lado del esfuerzo presupuestal es absolutamente preciso que la opinión pública aliente permanentemente esta empresa, que por ella vele en lo que respecta a,su alojamiento, en lo que respecta a la idoneidad de su perso- nal. en lo que respecta a la obtención de los recursos necesarios para su de- senvolvimiento futuro y en lo que respecta a la eficiencia de su servicio. To- dos los peruanos de buena voluntad reciben en el presente mensaje una invo- cación cordial para que patrullen en milicia espontánea y nobilísima velando por un instituto que es de ellos. que a ellos les pertenece y a sus hijos y a los hijos de sus hijos. En forma concreta deseo dirigirme a todos aquéllos que amando la cul- tura o concediéndole un valor determinado en la vida. peruanos o residentes extranjeros que han conocido la hospitalidad o acaso la fortuna en el Perú, sin embargo no se han hecho presentes aún como donantes. La Biblioteca Nacional no olvidará nunca y perpetuará en su obra. en su edificio los nom- bres de quienes como el Banco de Reserva del Perú, el Banco Popular del Pe- rú, los señores Gildemeister y Cía., Don Eulogio Fernandini. el Banco de Crédito del Perú, Don Luis Guillermo Ostolaza. el Banco de Crédito del Pe- rú, las Empresas Eléctricas Asociadas. la International Petroleum Company la ayudaron con donativos que van de 100.000 a 10.000 soles; así como los nombres de los buenos ciudadanos que la ayudaron con cuotas menores o pe- queñas, entre otros. escogiendo unos cuantos nombres al azar. la Estación de Choferes del Servicio Público N9 64, los empleados del Cine Libertad. la Aso- ciación de Agentes Viajeros. la Asociación de Técnicos del Perú. Alberto Chi- poco, residente en Pittsburgh, Estados Unidos, los asistentes a una velada li- terario-musical en Puerto Maldonado, departamento de Madre de Dios, el per- sonal del Colegio Nacional Gonzáles Vigil de Huanta. la Sociedad Marina Mercante de Capitanes y Oficiales del Callao, los organizadores y miembros de la utilísima y muy generosa entidad llamada Amigos de la Biblioteca Na- cional y otros muchos enumerados en nuestras publicaciones oficiales y pre-

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