Boletín de la Biblioteca Nacional N° 51-52

"RICARDO PALMA, PERUANISTA INTEGRAL"* ESTUARDO NU/\r~/ La Biblioteca Nacional del Perú se une con satisfacción y con fervor que supone el exaltar los valores espirituales. al homenaje que en estos días se est;Í ofreciendo a la preclara y estimulante figura de don Ricardo Palma, al cumplirse el cincuentenario del fallecimiento del ilustre hombre de letras, cuya obra y acción intelectual llena un capítulo importante de la literatura hispanoamericana. Pero hay otra razón muy especial y justificada para que esta institución concurra con su ofrenda en estos actos conmemorativos. Don Ricardo Palma fue por casi tres decenios, brillante y eficiente Director de esta Biblioteca Na– cional, en las circunstancias más difíciles. La Biblioteca Nacional había sido devastada por el invasor en 1881: y sus colecciones muy mermadas en tal forma que de 50 mil volúmenes sólo c¡uc– daban 700 y a más de eso. el edificio mostraba graves deterioros por haber ser– vido como caballeriza para el ejército de ocupación. Una tarde del mes de O<'· tubre de 1883, el Presidente Iglesias y su Ministro Lavalle ofrecieron a Ricardo Palma el cargo de Director que éste aceptó cancelando compromisos más re– munerativos. Con fecha 2 de noviembre de 1883, se expidió el nombramiento respectivo con una renta de dos mil soles de plata. A los pocos meses, el 28 de Julio de 1884, la Biblioteca fue inaugurada y reabierta al pública con casi 30 mil volúmenes que Palma pudo recolectar en diversas formas, mediante donativos de amigos e instituciones del país. recupe– raciones de libros adquiridos por peruanos y extranjeros de los soldados chilenos que los sustrajeron, devoluciones del propio Estado de Chile y obsequio de sus amigos de letras del continente. Fue la suya una campaña extraordinaria en pos de fondos bibliográficos con los cuales logró en parte reponer los estragos. Cuan– do entregó Ja Biblioteca, después de más de 28 años de ejemplar dedicación a ella, la Biblioteca contaba con 44,000 volúmenes. más de 1,600 volúmenes de periódicos y 450 manuscritos. De tal suerte, la Historia ha sentenciado con justicia que Palma fue el Restaurador de la Biblioteca Nacional y que acometió la obra gigantesca de re– hacer sus colecciones casi sin medios materiales, sólo con el acopio de su pres– tigio, de su desinterés y de una perseverancia y espíritu de servicio realmente admirables. * Discurso pronunciado f'n l;J actuación con1ne1norativ<1 del cincuentenario de la n1uerte de H. Palma (10-10-69).

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