Boletín de la Biblioteca Nacional N° 51-52

77 la que me da repulae10n ni puede darlo cuando Lodo~ .saÜcHWc' qLw c11 el PertÍ ,e confieren los puesto~ públicos á quienes menos lo merecen. Siento que al dirigirme á Ud. haya tenido que ocuparme de este asu!lto. c¡ue estoy seguro habria U. impedido :;i 'e le huhieee consultado: pues su dig– nidad le impedia consentirlo. DPeeo a r. salud y que mande e11 ni afmo. amigo S. S. Enrique Torres Saldamando. DE ADOLFO VALDERRAM \ Con que parece cosa resuelta que yo voi a ser amigo de un peruano! con que yo tengo que decir que este peruano tiene Laleuto i es un poeta notable i w1 donoso escritor! él sabrá lo que hace, yo no pierdo nada, porque todo esto Jo lw dicho siempre i no habría de ser este el momento de negarlo. Despues de este soliloquio que seria iusoportable en el jénero dramátku i que es desesperante en el epistolar. empiezo mi "arla que si se ha hecho esperar por causa de enfermedades, muertes i otros euel1in1d1es de esle pícaro inundo, no es pol' eso menos sincera ni menos cordial. S¡·iíOi' D. Ricardo Palma Estimado amigo: Dejo a un ludo los inmerecidos elojios que V me triLuta; yo no soi poeta, ni escritor, ni cosa que lo valga; yo soi un hombre de bien i nada más 1 con este solo título Je contesto la carta que V. me escribió i que hoi solamente puedo <'ontestar por las razones espuestas nias arriba. Siento mucho que V. haya sido molestado a pesar de haber escrito para que se le tratara con benevolencia. La guerra es la barbarie, es el cañon Crap ;-;ustituido a la lójieu; es la dialccticu de las bayonetas puesta en lugar de la razón humana; es d hombre transformado en bestia, en el fierro que picn.'ia i hace callar al cerebro; pero ¿,que podemos nosotros contra ella? Lo que apenas nos es posible es tratar de que no se prolonguen los males que ella trae, que no con– tribuyamos nosotros a perpetuar un estado de cosas contrario a la razon i a la humanidad. Sin duda que no se presentan pocos obstáculos para semejante obra: pero, amigo, mio, no podemos hacer el mal pül' amor propio; VV se han batido bien, han pagado su tributo al patriotismo, han sido vencidos ;. que hacer? ani– quilar las fuentes de riqueza del pai~'? No me parece que este sea el camino que el Peru deba tomar. Y o no soi hombre de estado, yo no ~oi diplomático; pero me imajino que lo mejor que habría que hacer, seria hacer la paz, lo mas pronto posible. ;,Vamos á estar peleando hasta la venida del tremendo juicio"? Eso no puede ser, amigo mio, eso no puede ser. La Francia, la altiva Francia trató con sus enemigos cuando vio que la vit:toria era imposible i creo c1ue se debe en gran parte a ac¡url neto de eordura Ja farilidad con que ha vuelto a su antiguo esplendor.

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx