Boletín de la Biblioteca Nacional N° 51-52

ifoi, por lo qe. V. tm~ dice, veo yue 1oherén10s á las luchas de ('i1 ilí~ta~ i piero!isfas, i como entre r;rns exlremos no hai término medio, es casi seguro <¡c. siempre existirán \"Cncidos i vencedorec. luchas i resistencias, qc hagan imposi– ble todo gobierno regular. Por esa rason. celebraría qc. V. nó se viese cnvuelio en la vorajine. V. "" hombre útiL V. es hombre irremplasablc i perma1wcieudo eslraiio á los e:'- 1 ravíos pasionales de la política, bien puede ser r¡ue c:-otén atendidas las biblio– lccas conveniente.-- A:iÍ se habrá salv<!do un ramo del servicio público de! •'s– pírí lu de partido. No me descuidaré de mandarle libros de Bolivia. Son pocos los qe. "<' publican: pero ya cuidaré de buoí•arlc. Ultimamcnte el Sr. Mclquiades :,oay:w ba publicado tmos cornentarios á la ordcriaiu:a de minas qe. han llamado la alen– ('!011. Para el próxirno correo veré ,;i lo consigo. Su afmo. B. Alamos C. La Paz, l? de Marzo 36. Nli querido amigo: Le agradesco sus noticias. Ellas vienen á darme la clave de muchas situaciones. Yo creía, en cfeclo, qc. las desavenencias cnlre Solar i Piérola fue– ran asuntos personales qe. solo afectaban á los desagradados. Jamás pude ima– jinarmc qe. esas cuestiones pudieran hacer cambiar de opiniones i de ideas, á no ser qe. Piérola fuese el todo para Vds .., i estuviera en todas partes. Si creía qc. Quimper pudiera ,;;ervir de intermediario fue porqc. lo ví sostener en Chile ideas de conciliación tendentes á levantar entre Vds. elementos útiles i nuevos sobre lo" elementos antiguos qc. los han aniquilado i destruido. Nada me dice V. de Piéro!a i PSO me cstraña. Después del manifiesto qc. publicó queda por saber si sus parciales se resignarán á esperar la resurrec– ción de este nuevo Lázaro. ó se entregarán á sus ajitaciones ordinarias. Vco qe. se pronuncia una gran evolueión literaria. Lo celebro. Casi siempre después de luchas cruentas, en qc. el hombre juega la vida con desprc– eio. el espíritu se eleva á mui altas concepciones. Supongo qe. V. no permane– cerá inactivo. i espero recibir sus sasonados frutos. Dice V. qc. se siente achacoso i de cerebro debilitado. Pero á lo qe. me imajino todo eso no puede pasar de una simple preocupación. V. ha visto mo– rir á Benjamín Vicuña de fatiga intelectual, í ya se pone á temer que le pasariÍ lo mismo. Al menos. solo así me espiica qe. un hombre de chispa i de verbo como V., se considere gastado cuando siempre continúa produciendo concepcio– nes sasonadas i llenos de vida i de luz. Destierre, pues, esas preocupaciones. Escriba. ría y charle. como de cos– tnmvre i todo pasará. Su afmo. B. Alamos C.

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