Boletín de la Biblioteca Nacional N° 49-50

40 de 1823. Sárwhez Carrión desde La Aheja y El Tribuno de la República Peruana y otros republicanos estaban en plena actividad co11tra San ,l\1artín y el monar– quismo de Monteagudo. Pero ya al tiempo de la aparición de El Vindicador, San Martín se encontraba en Guayaquil y Monteagudo había dejado de ser mt– nistro desde julio de 1322 y se hallaba en eJ extranjero. Así dice JVIoreno: ··Es innegable que el ex-Ministro lVlonteagudo al tiempo de las elecciones de Diputados para la formación del Congreso Cons tiLuyente, tomó medidas diametralmente opuestas al vivo deseo que manifestaban los Pueblos, de establecer un gobierno popular representativo, por ser el más propio y análogo para conservar su libertad; pero la monarquía que meditaba aquel mini'ltro no podía ser para regalársela a su previsto Soberano, como indica el articulista. pues ya está probado que el General San Martín no necesitaba tercerías, en un asunto que podía haber realizado sin ayuda de nadie: ;,pues para quien ~ería esta tan deeantad;1 'í" corona .. El momento en que apareció El V indicador era erucial y de enorme es– pectativa. La polémica se había desatado entre republicanos (llamados a triun– far teóricamente en ese año de 1323) y monarquistas, agrupados en la Sociedad Patriótica, que fundó Bernardo Monteagudo y desde donde el doctor José Ignacio Moreno había fundamentado la defensa de la monarquía en la sesión del 1 ~' de mayo de 1322, en que se debatió el tema de cual era la forma de gobierno que más l'Onvenía al Perú. La disertación de Moreno aparece publicada en El Sol del Perú, órgano de la Sociedad Patriótica. Pero en Ia misma sesión y en la siguiente refutaron la tesis de Moreno don Mariano José de Arce -por entonces recien– temente nombrado primer director de la Biblioteca Nacional y miembro del Con– rrreso Constituyente- y Manuel Pérez de Tudela. La más fogosa réplica la hizo fuera de la sociedad, desde su retiro pueblerino, don José Faustino Sánchez Ca– rrión en su primera carta que firma con el seudónimo "El Solitario de Sayán ... contra cuyas ulteriores afirmaciones en La Abeja y El Tribuno de la República Peruana van dirigidas posteriormente las páginas de El Vindicador, íntegramente redactadas por ·'el solitario de Huacho" don José Ignacio Moreno. El objeto del periódico quedó en buena parte cumplido en los 3 número~ que aparecieron y en efecto esta publicación contribuyó a vindicar el nombre de San Martín, enalteciendo sus virtudes y explicando su conducta y actos de go– bierno para alejar la duda acerca de sus intenciones de usufructuar el poder eu su provecho y de pretender el solio de una monarquía, lo cual al parecer nunca estuvo en los planes del ilustre argentino. Logró Moreno su empeño. aún a costa de revelar los oscuros designios de Monteagudo. a quien presenta en toda su evt– dencia, insinuando que había aprovechado de la l'onfianza que le di-;pensaha San 5 V. El Vindicador. N" 2. p. 3.

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