Boletín de la Biblioteca Nacional N° 39-40
17 "tura un impedimento legal para abrirlas, quedasen sujetas a que el presidente "de la honorable municipalidad con el sindico procurador y un escribano las "abriese, inventariase su contenido, y lo pusiese en depósito a la orden de la "prefectura. Como por el desorden que causaba semejante modo de proceder hu- "yesen las placeras de los mercados y no se internasen ya de los pueblos de fuera "los artículos más necesarios, empezó a sentirse la mayor carestía, y la ciudad "se vió acometida del hambre y de la miseria por todos lados. Como posterior- "mente se publicase otro bando mandando que todos sin excepción se presenta- "ran a tomar las armas desde la edad de los quince años .hasta la de cuarenta, "bajo la pena de ser fusilados en caso de no hacerlo; y como a consecuencia de "esto anduviesen las patrullas de casa en casa, allanandolas todas, robando y co- "metiendo otros atentados so pretexto de buscar gente, siendo arrastrados al C].Jar- "tel aun los colejiales y sus catedráticos, perdiéndole el respeto y vejando a su "respetable rector; se hallo la capital en la mayor conternación, abatimiento y "soledad, viendo desaparecer de su seno todos sus moradores, y transitadas sus "calles solo de mujeres y soldados". N9 11 ...... "Después de haber prometido en el número nueve de este pe- "riódico, que continuaríamos con la historia de los hechos de Salaverry en Aya- "cucho, nos vimos precisados a interrumpirla por una indisposición, i volvemos "ahora a anudar el hilo para conducirla, confesamos también la escribimos con "desagrado, porque repugnaba a nuestro carácter entrar en esos ridículos porme- "nores, cuando demandaban nuestra atención otros asuntos de mayor interes. "Por lo mismo, ya no fastidiaremos a los lectores con una circunstanciada na- "rración de las marchas y contramarchas de Salaverry; pues ellos pueden im- "ponerse de la verdad con el solo tomarse el gustoso afan de leerse el boletín "número cinco del ejército unido." "La historia tan triste bajo ciertos aspectos, como ridículos, bajo otros, de "los hechos de Salaverry en Ayacucho, estará concluída con que este pequeño "héroe marchó dos veces de esta capital sobre el punto de Ninabamaba, donde "se hallaba una parte del ejército unido, que en una y otra marcha estropeo bas- "tante a sus soldados y tuvo muchos dispersos, sin haber podido hacer otra cosa "de provecho; que sin embargo ésto, en las dos veces que volvió de espedición, "hizo que la ciudad se hundiera a fuerza de repiques, de vivas y de gritos de "victoria de los centenares de prisioneros, de pasados y de muertos, que se re- "ferian pomposamente en sus boletines y que desaparecian como por encanto, "pues nadie los habia visto; y que luego que hubo olido que ya el grueso del ejér- "cito unido se hallaba en Andahuaylas, se escurrió misteriosamente de esta capi- "tal, sin que el pueblo atinara con la ruta que había emprendido, dejándose olvi- "dada y a merced de la providencia a la pequeña división de Porras que fue to- "mada". LA ALFORJA Procedencia : Ayacucho N9 de páginas : cuatro Dimensiones : 31 1/2 cms. x 20 3/4 cms. Orden de publicación : Semanario de aparición regular Números existentes : Del N9 1 (9 de diciembre de 1848) al NQ 119 (19 de mayo de 1852). N9 25 Martes 17 de julio de 1849 p. 2 "13 de febrero de 1836. Después de los encuentros de Gramada! y Ananta
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx