Boletín de la Biblioteca Nacional N° 30

84 LA CAVSA AC::.AOf:MICA. •tt>d~ias· lc·diotfe vn efpadin? Quien hl r.– bidó m.eter.en Yn palmo de verlos tce> Dio'!' fer, haciendo, plra foC'orrcr & otra defma'a da, venir a Aptllo de hot y de c:oz, a lun*' con tubt\ancla de anoz, y ttacdc a Cup\dc» por perdh!? C11Jc. Bien; pero no diél:ara a ocho manos,co~ moyo. Menip, Que dices? Y aun 1 ocho re{miJ.Sin du~ d1 que no (abes el bombrc que es D.Iofcph de Roxas y Sandova1. C"(c. Pues con todo elfo no ha impreífo de va Thaumaturgo los efcarc:hados liquidoa afiombro1, como yo. • ·Uenijj. • Lo cierro es, que 'olo en eífa Obra paré! ce que le vences. Pero para cífo ha hecho él vn P~ema de los AphorHrnos de H1ppoc.c.a tes, y cien" í'ora que imprimir vo Panegy.ri colobrc la lnvcncion de las Sagradas Far· mu:. que vn faca:Uego robo e!) vn Templo ~-L.\ma: Ob~a, en que echo el rcf\o de h1 c~oq~~ciJ; y en qr.te rcbuelve toda la Eru-: dicion fagr.ida,y prophana,havicndo fahi· do dar redobles fo~rc Haias con Virgil\oa y. fabre Ez~quias con_Ovidio. CA[c. Sin embargo de .todo lo qu:> pondefa E Vuc(~

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