Boletín de la Biblioteca Nacional N° 30

72 LA CAVSA ACADEMICA. cebos de muy poca edad, emprendieron arrancar el Monte Ofsa ~ y poner:e {obre el Olympo, y lobreefie el de Pelion, p:ua¡ fubir a las Efphcias; feguros de que no ie· thimos caCHgados como ellos, porque no ftetendiamos tomar por cfcalada eJ Ciclo, trau.mo ~·de ex ccutado afsi; puC!s no debia tener menos esfuerzo vn Dios como Mer– curio, que vn viejo como Atlante, que car ga bala E{ phera, ni vp Philofopho como yo, que vn Soldado como Herculcs, que vn d1a le firvio de punral. Y haviendo ahi defarraygado con codas nueílras fuerzas el Olympo, y el Et~, par.a ponerlos fdbre el Oífa, y p1an,ando íob1e efios el Patnaf lo, por {cr acomodado, nos p11fimos fubrc f us dos Picachos. Apenas di vila bamos def de aquella eminencia la' Ciudades,quc nos par~cian agujeros, y como concxeras de los hombres, que le veían taltr de e11as co~ mo animalillos: y afsiaplicando yn r ele r .. eopio, que me havia dado en vn tien po el Bocalhu, y de qur fe ferv ia '· qu ando que• ria regiftrar las Cortes de los ~oberanos,y lo m·as intimo de lus Cabinetos , v 1 clara– mcntc todo el Mundo. Pero fue para mi vn B tntie

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx