Boletín de la Biblioteca Nacional N° 30

70 LA CAVSA ACADEMICA. hablar a: algunos hombres de ingenio' tiala la cabe~a llcoa de c!fas~taufulas hueras, h1nch1cf~s, y vengo def uerte, que fe me can las mctaphoras , y los- verlos en la Acaba de patfarmeala otra orilla, y te re, lo que defeas• .Jcber. Ponte al Timon , y dcrame vogar aunque me ve~ de tant3.edad vna vejez mortal nunca en~cjeze. Pero ad viene,fi Papclc$ ton de impottancia, no caiga de ellos en cíTas aguas del ol vid.o; bic ton t~nc·os, que no fuera malo alijarnos gtsnos; porqué, aunque fon volumcn,mi ca, que es de mu-, pocas toneladas de almas., apert~s es capaz de otro pcfo.. Menip. Yo me tend1e el cuydado dt Uevarlos tos, y no me huvicra atrevido a entrar Barca con alguno que traigo, por lo ¡>cfado que. era, fi aqui hafta las mifmas Obras intc· lellJalc!s no murieífen ) llegando {olo a cftos c:bn~ncs'cl alma, que cada vna ha tenido: y ;{sí cemo la de efie ha fido muy poca, fer a de ningun pci{o; las dcmas fueron muy ligeras, y ca.ú itn.rna'teriales,aun en todo el. cuerpo que tcniao, y·af-si no ay que temer. 11.chtr. ~a,gridas l.D1os,, ya cftamos.de Ja.otra par te

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