Boletín de la Biblioteca Nacional N° 27

59 Allí acometerá la hereje armada pensando amedrentar la inculta gente, pero toda estará tan alentada por la virtud del Caruajal valiente, que boluerá la hereje amedrentada huyendo al mar, de su valor ardiente a costa de las almas y las vidas que para siempre dexará perdidas. 60 Por este Caruajal, en cuyo pecho rojeará la Cruz de Santiago, boluerá el Caluinista tan desecho, que para siempre llorará su estrago, y con la fama deste heroyco hecho despreciará el Pirú el cobarde amago de todos los sequazes de Lutero en gloria deste ilustre cauallero. 61 ¡O, qué de cora~ones alentados defenderán de Christo la vandera en aquella ocasión! Mas los soldados del Montoya inmortal Pedro de Vera por ser de tal caudillo gouernados fijarán sus renombres en la esfera, porque ningún soldado en todo alarde con Capitán valiente fué cobarde ( 37). 62 A más de cien soldados en su mesa sustentará con pecho generoso; y el cauallero ylustre de Montesa don Juan de Sáenz allí será famoso, que mostrará el coraje en esta empresa de su sangre, y el espíritu animoso; y don Sancho de Prado, en toda parte, parecerá el espíritu de Marte. 63 Allí vn Pedro de Erencia valeroso, capitán de ginetes, el primero se arrojará con ánimo furioso, al esquadrón precito de Lutero; y su Alférez, no menos animoso, Juan Zuazo con ímpetu guerrero sus pasos seguirá, y de la vitoria estos dos ganarán la primer gloria. 64 Allí el vizarro don Andrés de Franela arrojará el veloz quadrupedantte al esquadrón soberuio de arroganzia sin auer arroganzia que le espantte; mas cortará su audaz perseverancia vn rayo de vn mosquete fulminantte que al veloz animal dará la muertte, y al capitán, su dueño, inmortal suerte. 11

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