Boletín de la Biblioteca Nacional N° 2

67 y el vencimiento definitivo de los términos para la expropiación de los terre~ nos hacia donde se expande el nuevo edificio, la presente ceremonia cierra una difícil etapa preparatoria y dá la señal de partida para lós trabajos de cons~ trucción de la obra que ante propios y extraños debe evidenciar la aptitud del Perú para luchar contra uno de los más ominosos retos del Destino. Hermosa fecha es la de hoy para que tenga lugar acontecimiento tan tras~ cendente. En el día del aniversario de la fundación de Lima, nos congrega~ mas en un lugar que dentro de la ciudad tuvo siempre realce propio en lo me~ jor que ella pudo albergar en todas sus épocas que es el culto de los valores del espíritu. Leales a las auténticas lecciones del pasado; de él queremos mantener so~ bre toda la continuidad del idealismo, mezclado en el caso presente con el afecto uncioso por un rincón tan lleno del hechizo de la tradición y la leyen~ da. Nada puede ser más digno de los muertos ilustres que renovar su vo– luntad de construír, de hacer o de crear; y, después de la irreparable catás– trofe del pasado año, los recursos y los esfuerzos pujantes del Perú de hoy, en ninguna parte pueden estar mejor empleados para benefício de los perua– nos de mañana que aquí, en el antiguo Colegio de Caciques, luego augural– mente llamado Colegio de la Libertad, en donde tuvieron después 'iU C2sa Mariano José de Arce, Joaquín Paredes, Francisco de Paula VigiL Ma~ nuel Odriozola, Ricardo Palma el Reconstructor genial, Manuel González Prada y Luis UlIoa; aquí donde tantas generaciones de niños y de adultos vivieron sus mejores sueños y sus más hondas inquietudes al escudriñar el misterio siempre renovado de la verdad y de la belleza. Pero no es sólo en el sentido evocativo, como no lo es tampoco en el mo– numentaL más eficaz y más vivo éste por cierto que los del bronce o el már– mol, donde seguramente reside la significación más honda de la obra arqui– tectónica que va a surgir a partir de hoy. Es su aspecto funcional y estruc– tural lo que más interesa resaltar, y de acuerdo con él cada uno de los dis~ tintos compartimientos y secciones serán construídos con una específica fina~ lidad de servicio y para el cumplimiento de una concreta misión de utilidad colectiva. El hombre normal y el ciego, el niño y el adulto, el erudito y el ig~ norante, el que salió demasiado pronto de la escuela y el que no aprendió en ella lo qt¿e ahora necesita, el que busca una nueva ocupación u oficio, el que quiere simplemente un sano esparcimiento y el que trata de hacer una in– vestigación científica y por eso merece facilidades especiales, todos ellos y múltiples otros deberán hallar en este hogar intelectual sin discriminacio!1es personales, albergue, asistencia, orientacion y guía. Libros y folletos, co¡ec~ ciones dé~ diarios, revistas y recortes, mapas, obras de música, discos fo– nográficos, películas, retratos y grabados han de ser guardados en los alla~ queles y gavetas, listos para su rápida movilización en un mínimo tiempo y en múltiples direcciones, p,ermanentemente, buscando a su público. Se trata de preservar, esta vez con seguridad absoluta, el patrimonio his~ tórico del país y de la civilización a la que él putenece guardando las obras que simbolizan y explican tan invaluable herencia; se trata igualmente de complementar y extender hasta el límite de lo posible, las funciones educa~ tivas que las aulas cumplen al suministrar, dentro del más puro espíritu demo– crático, la mejor lectura gratuita para el mayor número; se trata de erigir al– go así como una oficina de censo permanente de la producción bibliográfi':a nacional y mundial y una agencia constant~ para el inter-conocimiento y la inter-comprensión mejores de los países fraternos, para lo cual han de servir de base los envíos que la generosidad de ellos ha hecho u ofrecido hacer en esta hora de prueba, comprometiendo el agradecimiento de las presentes y de las futuras generaciones peruanas.

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