Boletín de la Biblioteca Nacional N° 15

Departamento de Consulta y Lectura La cifra de la estadística de lectura en la Biblioteca Nacional asciende en 1952 a 414,725 lectores. Por tanto, se registra una disminución en relación al año anterior. La explicarían la menor afluencia de escolares, la crisis uni– versitaria y la suspensión del servicio con las colecciones de humanidades duran– te los meses de febrero y marzo, para preparar la apertura de la sala respectiva. La estadística demuestra que el mayor interés de los lectores se dirige hacia las ciencias puras y aplicadas. A continuación, la Historia, las CIencias Sociales, es– pecialmente Educación, Derecho, Economía. A nivel inferior aparecen la Fi– losofía, el Arte, y la Filologia. De la cifra total, 344,602 asistieron a las salas del Departamento de consulta y lectura. Fué el movimiento de 102,745 libros en 125,535 volúme~ nes; 38,830 folletos sueltos; 2,408 folletos encuadernados en 348 volúmenes. Se leyeron en las Salas Perú y de Ciencias, de 9 a.m. a 11 p.m.; y de Huma– nidades, de 9 a.m. a 1 p.m. y de 4 a 9 p.m, desde el 7 de abril. La Sala Perú tuvo este año un ambiente de lectura más normal. En los años anteriores se vió congestionada con una máxima afluencia de esco– lares. Allí la concurrencia de lectores ocupa el primer lugar en la estadística del Departamento; y las mayores cifras las tiene para Historia, Educación, Derecho, Literatura y Ciencias. La estadística consigna lo leído; pero, hay una buena proporción de obras solicitadas por el público que no han llegado a la Biblioteca por la falta de cumplimiento de la ley' de imprenta, y asimismo falta la mayoría de libros peruanos nuevos o relativos al Perú editados en el extranjero. La Sala de Ciencias, ocupa el segundo lugar en la estadística; es, com~ parativamente, donde más se lee. Las materias inc1uídas en la sala son Cien– cias aplicadas -Medicina, Electricidad, Mecánica, Ingeniería, Radio, Oficios, Contabilidad y Ciencias puras- Matemáticas, Física, Química. La reposi– ción de los libros más solicit",dos y ya deteriorados tiene que ser frecuente. Hay mucha demanda de últimas ediciones y notoria inmovilidad de la co– lección en idiomas extranjeros. La Sala de Humanidades, que ocupa el tercer lugar en ia estadística, se abrió en 1952. Funciona) con su colección todavía incompleta, en la mis– ma sala, pues Educación y Arte siguen provisionalmente en la Sala de Cien– das, hasta que se amplíe el horario de lectura de Humanidades. Aquí el in-

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