Boletín de la Biblioteca Nacional N° 13

151 Investijl;aciones Científicas para seguir el Curso de verano que bajo sus aus– picios se celebra en la Universidad de Santiago de Compostela, teniendo oca– sión de revisar los fondos que sobre América tiene la Biblioteca de dicha Uni– versidad y obteniendo los respectivos certificados de estudios que por este curso expide dicha Universidad. En ese mismo año, en el mes de Agosto, recibí otra invitación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas para efectuar nuevos estudios en la Universidad Menéndez Pelayo de Santander, 10 que efectivamente hice, habiendo obtenido también el correspondiente diploma y logrando asimismo revisar algo de la documentación que referente ál Perú se encuentra en la Biblioteca Menéndez Pelayo de Santander. De regreso a Madrid, debí participar en el 1er. Congreso Hispanoame– ricano de Historia, al cual se me había invitado, como delegada del Centro de Estudios Histórico-Militares del Perú, presentando una ponencia que fué aprobada y se publicará en las actas de dicho Congreso. A los pocos días se realizó en Madrid, el Congreso de Pedagogía, al que se me invitó debido a mis estudios de pedagogía, y en el que también tomé parte activa, presentando otra ponencia sobre Bibliotecas escolares que asimis– mo fué aprobada y será publicada en las actas de dicho congreso. Con el fin de presidirlo viajó a España el señor Ing. D. Cristóbal de Losada y Puga, Di– rector de la Biblioteca Nacional del Perú, a cuyo personal pertenezco, quien conociendo la próxima iniciación de un curso que por primera vez se dicta– ría en España, por profesorado formado en Roma, y que convenía a los in– tereses del Perú, el Curso de Patología del Libro, o más exactamente su parte correspondiente sobre Restaur9.ción de Libros; me ,solicitó, permanecer en Es– paña por un nuevo período de tiempo, con el fin de asistir a este curso y de cuya tramitación se ocuparía él mismo. En el curso 1949-50, seguí dichos estudios, con nota aprobatoria, y apro– ,vechando los días de vacaciones, hice viaje a Santander con el fin de conti– nuar mis estudios en la documentación, del Virrey Pezuela. Al mismo tiem– po en Madrid, tuve ocasión de escribir algunos artículos sobre el Perú, así co– mo dar algunas charlas radiales, con el fin de difundir el conocimiento de nues– tra patria. También, habiéndome incorporado al Instituto "Nicolás Antonio" de Bibliografía, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Cientí– ficas, tuve ocasión de preparar algunos trabajos de esta índole para ellos. En el mes de marzo de 1950, fuí especialmente invitada, y asistí como única extranjera, al Congreso Nacional de Archiveros, Bibliotecarios y Ar– queólogos, teniendo el honor de llevar la representación de la Biblioteca Na– cional del Perú y del Centro de Estudios Histórico-Militares del Perú, habien– do presentado una ponencia sobre la Biblioteca Nacional del Perú y el ar– chivo del Centro de Estudios Histórico-Militares del Perú, las cuales fueron aprobadas y serán incluídas en las actas de dicho Congreso. En esta ocasión el Profesor Gallo, Director del Instituto de Patología del Libro de Roma, me invitó para que a la terminación de mis estudios, siguiera una práctica de tres meses en esa ciudad., cosa que me fué imposible aceptar debido a la pro– ximidad de mi regreso.

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