Boletín de la Biblioteca Nacional N° 10
El Mobiliario de la Biblioteca Nacional La Resolución Suprema que encomendó con fecha 30 de octubre de ¡ 9"16 al Director de la Biblioteca Nacional el estudio y la present"ción de todo lo relacionado con el mobiliario de dicha Casa, a la vez que Jo referente a la es- f¿;nteria. creó una situación administrativa "sui génerís~". de acuerdo con el ca- rácter técnico del mencionado trabajo. No cabía apelar al procedimiento usual de la licilaciñn. tratándose de la estantería. Tampoco c3bia ese procedimiento en ]0 concerniente al mobiliario. La tarea no consistía en amueblar una oficina "standard", sino un conjunto de oficinas. cada una de ellas con nece:oidades y problemas propios. a la vez que un número de salas de lectura de diverso carácter (salas generales. para ni· ños, para investigadores. etc.) y otras dependencias. El camino que las au- ténticas conveniencias de la Biblioteca N aciana! señalé\ba era discriminar V establecer primero. concreta y detalladamente, las necesidades de cada sec'- ción del edificio; en segundo lugar, establecer les bases que ofrecieran más se- guridad y ventaja para el contrato proyectado; y. por último. buscar, no la propuesta más baia o aparentemente más favorable, sino la que ofreciera el máximo de garantías en relación coh la capacidad técnica. la solvencia comer- ciaL el volumen industrial y la brevedad de los plazos de entrega de la entidad favorecida con el contrato. El pedido del mobiliario al extranjero quedó descartado por la urgencia de instalar y hacer funcionar los servicios de la Institución y por la dificultad en relación con las divisas (pues el drenaje que la Biblioteca ya habia hecho en divisas oficiales para las esLmterías y que necesité! hacer para sus adquisi- ciones, tenía que pesar sobre el ánimo de la Comisión oficie,l respectiva). Cabia una solución intermedia consistente en 1a bú;;queda de diseños y especificaciones lo más minuciosas que fuera posible de una buena biblioteca moderna, para mandar construir los muebles en Lima. (~'"do asi oportunidad de trabajo a la industria nacional. Consultada la Asociación Norteamericana de Bibliotecarios, envió en calidad de préstamo todos los detalles pertenecientes al mobiliario en uso en la Biblioteca de Baltimore, cuyo organizador y direc- tor hasta hace poco, el señor Whee1er es autor de! libro más importante y más consultado. una verdadera enciclopedia, sobre edificios de bibliotecas ("The American Public Librar;'! Building", 1941 ) . Se obtuvieron además di- seños de varios fabricantes extranjeros especialistas. Empezó entonces una dificil y árida tarea al determinar para cada salón o sección de! edificio ía cantidad y calided de muebles correspondientes. Ulla vez terminada esta labor preliminar, llegó e! momento de solicitar las propuestas pertinentes. Se presentó la cuestión relativa i) la madera que debia emplearse. Se rea~ 1izaron consultas ante diver,os expertos, entre ellos el arquitecto decorador
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