Amazonas : el lenguaje de las aguas

40 El viaje En la noche, tan propicia con su silencio, bebemos el brebaje de los sueños, y entramos, respetuosos, en el reino de lo ignoto, buscamos los paraísos instantáneos y bordeamos los infiernos sin los miedos. Si el temor hubiera prevalecido, no estaríamos en esta mesa del conocimiento, no viajaríamos al fondo de nosotros, a los principios del mundo del asombro. Tenemos un guía, al que ayudan los cielos, de otro modo estaríamos perdidos en los sotos de los amados bosques, seríamos niños a la merced de las fieras. Pero volvemos al mundo de los gentiles. Estamos iluminados, miren nuestra cara, miren nuestros gestos y reciban un abrazo fuerte, interminable, una montaña.

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