37 Ayahuasca Me monto en un relámpago y viajo por el tiempo, retrocedo a los comienzos, a los rincones de luz en los escondrijos, a las troneras donde ronronean los gatos, a las calles de los presagios de lluvia, ahí voy jugando con un alambre y con un aro. Borro las desdichas que se sucedieron que me persiguen en otros sueños con un garfio. Ahora llego a una nube blanquísima, soy un pájaro de alas rojas ensangrentadas que canta para sí mismo, queriendo ahuyentar el dolor acumulado en tantos años, con una sonrisa para aquellos muertos que están como imanes pegados a mi vida y que me alientan en mi vuelo solitario. Silbo y vuelvo a silbar en los espacios inacabables.
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx