110 Tristeza A veces, en las soledades del bosque, parece que la tristeza nos mirara desde las altas ramas de los árboles. Pasan horas y sigue observándonos. Entonces todo puede suceder. Aparecen el miedo y la enfermedad entre la maraña de las sombras. Un catarro ya es una desdicha, un dolor en las articulaciones, una inquietud en el estómago, un escozor en piernas y brazos, El desacompasado latir del corazón. Algunos de nosotros llamamos a la muerte comiendo yuca mala o arrojándonos a las turbulentas aguas del río sin ninguna protección. Jamás olvidamos. Rogamos a la tristeza que se vaya de una vez.
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