Amazonas : el lenguaje de las aguas

100 Canoas Con las canoas nos iba muy bien y con las jangadas que navegan desde las selvas del Brasil. Cuando llegaron los castellanos en sus mentes y en sus barcos trajeron la idea de que el oro y la plata crecían en los árboles del Dorado y el país de la Canela por la voluntad de Dios. Demoraron siglos en darse cuenta: todo vivía en su imaginación. La floresta tiene su maraña y no se entrega a los arcabuces, ni a las embarcaciones de la codicia, ni a la pólvora, ni a los rifles, ni a las máquinas a vapor. Jamás gozaron de sus sueños, nunca tuvieron ni metales ni diamantes. Quedaron sus barcos destartalados en medio de la selva, a medio hundir.

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