Alicia a través del espejo
grandes caracteres; y a cada lado del arco se veía el puño de una campanilla: bajo una de ellas estaba escrito “Campanilla de visitas” y bajo el otro “Campanilla de servicio”. -Esperaré a que termine la canción -pensó Alicia- y luego sonaré la campanilla de..., de..., ¿pero cuál de las dos? -continuó muy desconcertada por ambos carteles-. No soy una visita y tampoco soy del servicio. En realidad lo que pasa es que debiera de haber otro que dijera “Campanilla de la reina”... Justo entonces la puerta se entreabrió un poco y una criatura con un largo pico asomó la cabeza un instante, sólo para decir: -¡No se admite a nadie hasta la semana después de la próxima! -y desapareció luego dando un portazo. Durante largo rato Alicia estuvo aporreando la
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